¿Qué protocolo debe seguir una escuela ante amenazas? Esto establece Coahuila
Padres de familia del Colegio Edimburgo señalaron que no hubo buena comunicación al interior del plantel y desconocen el protocolo que se haya seguido e incluso hubo desinformación relacionada con la amenaza de un alumno, hecho que fue del conocimiento público pasadas las 8 de la mañana de este martes 13 de octubre.
La coordinadora de Servicios Educativos en La Laguna, Flor Rentería, informó antes de las 11 de la mañana de este mismo martes que ya había solicitado el acta de hechos a la institución educativa privada y estaba en proceso de acudir al plantel para tener mayor información.
Qué establece el protocolo oficial en Coahuila
El protocolo oficial de actuación en las escuelas de Coahuila ante casos de amenazas, violencia, abusos, etcétera, se rige por el Protocolo de Actuación para la Prevención, Atención y Seguimiento de Riesgos en Escuelas emitido por la Secretaría de Educación del Estado de Coahuila (SEDU) y apoyado por la Guía Práctica de Riesgos (GPR).
En ellos se estipulan los protocolos de prevención, atención inmediata y seguimiento ante eventualidades de origen natural, humano, cibernético y violencia dentro del entorno escolar.
Ante emergencias, se debe suspender actividades de inmediato, llamar al 911, aplicar protocolos, evacuar en orden y brindar primeros auxilios si se requiere.
En todas las eventualidades, la Guía Práctica de Riesgos demanda la elaboración de un expediente detallado con actas de hechos, fichas técnicas y oficios ante las dependencias correspondientes, manteniendo un seguimiento continuo sobre el comportamiento de los involucrados para prevenir futuras incidencias.
Pasos obligatorios ante una amenaza
Ante una amenaza, ya sea presencial, por escrito o a través de redes sociales, el personal docente y directivo debe seguir estos pasos obligatorios de acuerdo con dichos protocolos:
1.- Detección y No Minimización
Reconocimiento inmediato: En cuanto se detecta la amenaza, por reporte de alumnos, docentes, padres o redes sociales, está prohibido minimizar, ignorar o desacreditar el aviso.
2.- Resguardo de la integridad
El director o responsable del plantel debe priorizar la seguridad física de los estudiantes y el personal docente de inmediato.
3.- Aviso al Superior Jerárquico y Autoridades
Notificación interna: Informar de inmediato al superior jerárquico o supervisión escolar.
4.- Llamada de emergencia
Comunicarse de forma inmediata a los servicios de emergencia (911) o a las corporaciones de seguridad pública correspondientes en caso de un riesgo inminente.
5.- Aviso a instancias externas
Dependiendo de la gravedad de la amenaza, se debe notificar a la Unidad de Convivencia Escolar, a la Procuraduría para los Niños, Niñas y la Familia (PRONNIF) o al Ministerio Público.
Protocolo estricto ante la presencia de armas
El documento contempla un procedimiento riguroso ante la posesión, portación o uso de armas. Si se detecta la posesión en revisiones de mochila o entregas, se debe asegurar el objeto sin tocarlo directamente, colocándolo en un contenedor o bolsa, y evacuar la zona afectada.
Si se llega a registrar el uso de un arma, se debe dar aviso al 911 y a la SEDU, resguardar a los estudiantes en las aulas en silencio, cerrar puertas y ventanas, o evacuar las instalaciones priorizando la vida antes que las pertenencias.
Abuso, acoso o delitos cibernéticos
Para atender situaciones de abuso, acoso sexual infantil o delitos cibernéticos, las autoridades priorizan resguardar a la víctima en un lugar seguro sin confrontarla con el presunto responsable, brindándole atención médica y contención emocional.
En estos casos, se notifica inmediatamente a la Secretaría de Educación (SEDU), a la Procuraduría para Niños, Niñas y la Familia (PRONNIF) y al Ministerio Público (MP).
En situaciones donde la violencia se suscite entre integrantes de la comunidad escolar, se prevé la separación inmediata del cargo si el implicado es personal del plantel. En el caso de alumnos implicados, se firman compromisos con los padres de familia para asegurar la integridad general, mientras que ante agresiones de personas externas se orienta a la familia para interponer la denuncia ante el Ministerio Público.


