Qué se sabe del caso del sacerdote Clemente Morales, secuestrado y torturado en Culiacán
El sacerdote Clemente Morales Topete, de 67 años, fue golpeado, sufrió quemaduras graves y recibió amenazas de muerte durante los tres días que permaneció privado de la libertad en Culiacán, Sinaloa, confirmó la Diócesis de Culiacán.
A través de una carta circular difundida el 1 de noviembre de 2026, la Iglesia católica dio a conocer nuevos detalles sobre la agresión contra el párroco de la iglesia Cristo Resucitado, ubicada en la colonia La Campiña.
De acuerdo con el documento firmado por el obispo Jesús José Herrera Quiñónez y el secretario canciller Ramón Alberto Ibarra Ayala, el religioso fue interceptado por un grupo de personas desconocidas y trasladado a un sitio cuya ubicación no ha sido revelada.
Durante el cautiverio, sus agresores lo golpearon y le provocaron quemaduras en distintas partes del cuerpo.
Además, le exigieron información que, según lo relatado por el sacerdote, desconocía y no podía proporcionar.
La Diócesis señaló que las agresiones estuvieron acompañadas de amenazas de muerte reiteradas durante los tres días que permaneció retenido.
¿Cuándo desapareció el sacerdote Clemente Morales?
El caso comenzó el pasado 24 de octubre cuando se perdió contacto con el sacerdote después de acudir a una consulta médica en el fraccionamiento Montebello, en Culiacán.
El religioso tenía programado trasladarse posteriormente a su parroquia para celebrar una misa a las 17:00 horas; sin embargo, nunca llegó.
Ante su ausencia, familiares y personas cercanas reportaron su desaparición, por lo que se difundió una ficha de búsqueda y comenzaron las acciones para localizarlo.
La búsqueda se prolongó durante tres días, hasta que el día 27 el sacerdote regresó por sus propios medios, conduciendo su camioneta, a la casa parroquial de la colonia La Campiña.
¿Cuál es el estado de salud del padre Clemente Morales?
Después de regresar a la parroquia, el sacerdote recibió ayuda de integrantes de su comunidad, otros religiosos y personal médico, quienes facilitaron su traslado a una clínica para recibir atención especializada.
La Diócesis informó que presentaba múltiples golpes y quemaduras graves en diferentes partes del cuerpo.
Además de las afectaciones físicas, el cautiverio dejó consecuencias psicológicas y emocionales derivadas de las amenazas de muerte que recibió.
La Iglesia informó que su evolución era favorable, aunque advirtió que su recuperación necesitaría tiempo, cuidados y acompañamiento integral.

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Tras confirmar las agresiones, la Diócesis de Culiacán condenó los hechos y expresó su preocupación por las condiciones de inseguridad que enfrenta la población sinaloense.
El obispo Jesús José Herrera Quiñónez pidió a las autoridades de los tres órdenes de gobierno que fortalezcan las estrategias de seguridad y que las acciones institucionales se traduzcan en resultados verificables.
La institución religiosa también agradeció la participación de las corporaciones municipales, estatales y federales que intervinieron en las labores para localizar al sacerdote.
Asimismo, hizo un llamado a quienes ejercen violencia para que detengan las agresiones contra la población y respeten la vida y la integridad de las personas.
Fiscalía mantiene investigaciones por agresión contra el sacerdote
La Fiscalía General del Estado de Sinaloa mantiene abiertas las investigaciones para esclarecer las circunstancias en las que Clemente Morales fue privado de la libertad, así como identificar a las personas responsables.
Hasta el momento, no se han dado a conocer detalles sobre el lugar donde permaneció cautivo ni sobre la identidad de sus agresores.
La Diócesis indicó que evitará adelantar conclusiones que puedan interferir en las indagatorias y reiteró su compromiso con el esclarecimiento de los hechos.
El caso del sacerdote se suma a la preocupación de la Iglesia católica por la violencia que afecta a Sinaloa, donde la institución ha solicitado a las autoridades acciones concretas para recuperar la tranquilidad de las comunidades.