Ignacio Colombara y Cazzu. Foto: Instagram
El mundo del entretenimiento ha centrado su mirada nuevamente en la vida sentimental de Julieta Cazzuchelli, conocida mundialmente como Cazzu, ex de Christian Nodal. Tras meses de un perfil mediático bajo y enfocado exclusivamente en la crianza de su hija y su carrera musical luego de la mediática separación, la Jefa del Trap parece haber encontrado una nueva ilusión en los brazos de su bailarín, Ignacio Colombara.
¿Quién es Ignacio Colombara?
A diferencia de las parejas anteriores de la cantante, Colombara no pertenece al mundo de la música regional o el trap desde el micrófono, sino desde el movimiento. Ignacio es un destacado bailarín y coreógrafo profesional, cuya carrera ha estado ligada a importantes producciones escénicas y giras internacionales. Su disciplina y talento lo han llevado a compartir escenario con grandes figuras, y es precisamente en este entorno artístico donde habría nacido la conexión con la argentina.
El joven argentino de 26 años es descrito por su entorno como alguien apasionado por el arte corporal y con una estética moderna que encaja perfectamente con el universo visual de Cazzu.
La relación con Colombara representa para Cazzu un aire de frescura tras el convulso cierre de su etapa con Nodal, la cual estuvo marcada por una exposición mediática abrumadora y rumores de infidelidad que sacudieron la escena internacional. Ignacio parece ofrecer un refugio de estabilidad y complicidad profesional, ya que ambos comparten la misma pasión por la puesta en escena y la expresión artística.
Además de su faceta en el mundo de la danza, el presunto nuevo novio de Cazzu también se destaca por ser actor de doblaje. En una entrevista para el canal de YouTube “Roxy y Ale”, Colombara explicó que se acercó al doblaje desde muy pequeño, cuando la industria local comenzó a buscar voces infantiles reales para sus producciones.
“Arranqué doblaje siendo muy chico. Mi mamá trabajaba en una productora y tuve la suerte de que un director me diera la oportunidad”, contó el bailarín. Luego profundizó diciendo que como el doblaje es mal pagado en Argentina, tuvo que incursionar en otras profesiones, encontrando en la danza su lugar en el mundo.