¿Quiénes son los herederos de Valentino Garavani y a cuánto asciende la fortuna que dejó el diseñador?
La muerte de Valentino Garavani, a los 93 años, no solo marca el final de una era en la alta costura, sino que abre la puerta a la revisión de uno de los legados económicos más importantes en la historia de la moda de lujo. El diseñador italiano falleció este lunes en su residencia de Roma, según confirmaron la Fundación Valentino Garavani y Giancarlo Giammetti, su socio histórico y pieza clave en la consolidación del imperio Valentino.
Mientras el mundo de la moda le rinde homenaje —con velatorios programados en Piazza Mignanelli y un funeral el viernes 23 en la Basílica de Santa María de los Ángeles y de los Mártires, en Roma—, comienzan a dimensionarse las cifras de una fortuna construida a lo largo de más de seis décadas de creatividad, estrategia empresarial y expansión global.

Una marca convertida en imperio global
Valentino Garavani no solo fue el creador del icónico “Rojo Valentino”, sino el arquitecto de una casa de moda que logró posicionarse entre las más influyentes del mundo. Ese prestigio se tradujo en una fortuna personal estimada en más de 1.500 millones de euros, de acuerdo con cálculos difundidos por medios europeos especializados en finanzas y lujo.

Uno de los momentos clave en la construcción de ese patrimonio fue la venta de la casa de moda Valentino en 1998, cuando el diseñador traspasó la firma al grupo HDP por 300 millones de dólares. Posteriormente, la marca pasó por manos del Marzotto Group y, en 2012, fue adquirida por el fondo Qatar Mayhoola for Investments, consolidando su proyección internacional.
Aunque Valentino se retiró oficialmente de las pasarelas en 2008, su vínculo con el universo del lujo nunca se rompió. Durante años continuó percibiendo ingresos a través de licencias, derechos comerciales, acuerdos de imagen y colaboraciones, lo que mantuvo activo su flujo económico incluso después de su jubilación.
Propiedades, arte y activos de alto valor
A la fortuna generada por la moda se suman inversiones inmobiliarias valuadas en alrededor de 100 millones de euros. Entre sus propiedades más emblemáticas figuran Villa La Vignola, en Roma; el histórico Château de Wideville, cerca de París; y un chalet en Gstaad, Suiza, conocido por ser punto de encuentro de celebridades, aristócratas y magnates internacionales.
Además, Valentino Garavani poseía departamentos de lujo en Londres y Nueva York, así como una valiosa colección de obras de arte y bienes culturales, muchos de ellos vinculados a la fundación que lleva su nombre, creada para preservar y difundir su legado artístico.
La herencia de Valentino: los nombres que emergen
La ausencia de herederos legales directos —Valentino no tuvo hijos ni contrajo matrimonio— ha generado interrogantes sobre el futuro de su fortuna. En ese contexto, han comenzado a cobrar relevancia dos figuras de su entorno más íntimo: Sean y Anthony Souza, hermanos brasileños que fueron ahijados del diseñador y con quienes mantuvo una relación cercana y constante desde su infancia.
De acuerdo con información difundida por El Español, ambos ocupaban un lugar central en la vida privada de Valentino, a quien el creador consideraba, en muchos sentidos, como los hijos que nunca tuvo. La relación se tradujo en viajes, celebraciones familiares y una convivencia habitual dentro del exclusivo círculo social que rodeaba al modisto.
Quiénes son Sean y Anthony Souza
Sean y Anthony son hijos de Carlos “Cacá” Souza, exmodelo, estilista y durante años embajador global de la firma Valentino. Souza mantuvo una relación sentimental con el diseñador en los años setenta, vínculo que con el tiempo evolucionó hacia una amistad profunda y duradera. Junto a su esposa, la socialité brasileña Charlene Shorto, formó una familia estrechamente integrada en el entorno personal del modisto.
La trayectoria de Carlos Souza es parte de la mitología de la moda: conoció a Valentino en los carnavales de Río de Janeiro, inició una carrera como modelo en Europa y más tarde se consolidó como una figura clave de las relaciones públicas del sector tras su vínculo con Andy Warhol y la revista Interview.
Criados entre desfiles, artistas y aristócratas, Sean y Anthony Souza han optado por una vida discreta. No mantienen presencia pública en redes sociales ni suelen conceder entrevistas. Además, por vía materna, están emparentados con la familia Thyssen-Bornemisza, uno de los linajes más influyentes del coleccionismo europeo.
En cuanto a sus trayectorias personales, Sean Souza ha mostrado interés por la moda, el bienestar y la espiritualidad; vivió una etapa de formación en la India y en julio de 2024 se convirtió en padre de gemelas, Dahlia y Zaya. Anthony, en tanto, desarrolló una carrera como DJ e ingeniero de sonido y estuvo vinculado sentimentalmente a la socialité Khalidia El Assir Fernández-Longoria.
Hasta ahora, no existe información oficial sobre un testamento ni sobre el destino final del patrimonio de Valentino Garavani. La fundación que lleva su nombre y su entorno más cercano no han hecho declaraciones públicas, por lo que el proceso sucesorio permanece abierto.
Mientras tanto, el legado del diseñador continúa creciendo, no solo en cifras, sino en influencia cultural: una marca eterna, un estilo irrepetible y una historia que seguirá marcando el rumbo del lujo internacional.