Al grito de "¡evaluación a los del acordeón!", trabajadores del Poder Judicial de la Federación (PJF) volvieron a salir a las calles del país. Ahora para protestar contra el nuevo esquema de evaluación de la carrera judicial aprobado por el Órgano de Administración Judicial (OAJ).
Desde la madrugada del viernes, integrantes del Sindicato Nacional de Trabajadores del PJF y del Sindicato Renovación realizaron un paro de labores en el centro, norte y sur del país para manifestar su rechazo a la nueva evaluación, porque consideran que pone en riesgo su estabilidad laboral, compromete sus puestos de trabajo y carece de criterios objetivos.
En la Ciudad de México, el personal de distintos juzgados y tribunales bloqueó por varias horas los edificios del Poder Judicial de la Federación en San Lázaro, avenida Revolución, Periférico Sur (Las Flores) y Ajusco. Lo mismo ocurrió en diversos estados del país.
En el edificio de San Lázaro, sede de juzgados y tribunales en materia civil y laboral, los trabajadores extendieron su protesta al cerrar la avenida Zaragoza, interrumpiendo el tránsito vehicular hacia el oriente y sur de la capital por unas horas.
Con pancartas que decían "No a los exámenes punitivos", "Ninguna ley, acuerdo general o bono puede estar por encima de nuestro derecho a la estabilidad laboral", "¡Evaluación a los del acordeón!", "El Poder Judicial no va a caer", los manifestantes fueron cerrando poco a poco la vialidad hasta bloquearla por completo, como medida de presión al Órgano de Administración Judicial, que respondió que la primera evaluación al personal judicial será únicamente para efectos de diagnóstico y no tendrá consecuencia laboral.
Sin embargo, la base trabajadora desconfía de los propósitos del nuevo esquema de evaluación, al señalar que la mitad de los jueces y magistrados fueron separados de sus cargos tras la reforma judicial promovida por el expresidente Andrés Manuel López Obrador.
En entrevista, Patricia Aguayo Bernal, vocera de trabajadores del edificio de San Lázaro, afirmó que el paro de labores fue en protesta por el acuerdo del Órgano de Administración Judicial, mediante el cual pretende implementar un sistema de evaluaciones que vulnera sus derechos, sobre todo, dijo, el de inamovilidad en el puesto y el de estabilidad laboral.
"Lo único que va a hacer que regresemos a nuestras oficinas va a ser que el Órgano de Administración Judicial deje sin efectos ese acuerdo y que no se nos aplique. Que nos evalúen sí, pero que hagan otro acuerdo, pero no para castigarnos ni para corrernos, para mejorar a esta institución, para que demos un mejor servicio, no para que nos corran", advirtió.
Dijo que "la evaluación que se está pretendiendo llevar a cabo (...) va a ser exclusivamente para secretarios, tanto de tribunales como de juzgados de Distrito, para actuarios, también de órganos jurisdiccionales de esa misma categoría y también para oficiales judiciales".
Trabajadores del Poder Judicial Federal consideraron que los exámenes de evaluación pueden convertirse en despidos.
"El problema no es presentar el examen, el problema es quién lo aplica y con qué criterios, porque puede convertirse en un mecanismo para despedirnos", dijeron.
Indicaron que están defendiendo la estabilidad laboral, sus derechos y las condiciones que les permiten desempeñar su trabajo con profesionalismo, independencia y dignidad.