Patricia Díaz y Alejandro.
Entre buena música y mejor compañía, así se vivió el segundo recital del médico y pianista Irving Rivas, quien reunió a familiares, amigos y colegas la mañana del sábado para compartir un momento especial. Los invitados disfrutaron de un ambiente cálido en el restaurante del hotel Marriott, donde entre risas y aplausos se sentaron a escuchar diez piezas interpretadas al piano, acompañadas de un desayuno.
El concierto, titulado Corazón de Sofía en honor a su hija mayor, reunió a quienes han seguido de cerca el crecimiento artístico de Irving, un intérprete que combina su vocación por la medicina con su pasión por la música. Entre el público también se dejaron ver rostros conocidos de la comunidad lagunera, quienes coincidieron en que momentos así son una manera distinta de celebrar el talento local y disfrutar en compañía de quienes queremos.



