El padrón de vendedores ambulantes del Centro de Francisco I. Madero aumentó de 120 a 180 comerciantes durante el último año.
Amentó el número de vendedores ambulantes en el Centro del Francisco I. Madero, ya que el año pasado había alrededor de 120 y en el padrón que recientemente se hizo suman 180, declaró el encargado del Departamento de Inspección y Verificación, Amir Martínez Martínez.
Repitió que se trabaja en el registro de los vendedores informales para regularizarlos debido a que en anteriores administraciones no existía un padrón y el personal de Plazas y Mercados únicamente llegaban para cobrar el permiso de venta, sin tener una cifra real de cuántos se colocan en el centro de la ciudad.
El funcionario, explicó que el registro se hace para anticiparse y controlar el número de personas que se instalan durante la temporada decembrina, pues reconoció que en esas fechas se incrementa drásticamente el comercio informal, pero la intensión es darles oportunidad únicamente a los que están inscritos y que son originarios del municipio, ya que incluso se les está entregando una identificación.
Mencionó que, para entregarles el permiso de venta, cuyo costo oscila en los 50 pesos se revisa que tengan al menos 3 años con el negocio, ya que reiteró que se priorizan a quienes son de Madero, debido a que llegan comerciantes de los municipios aledaños, principalmente del lado de Gómez Palacio.
“Estamos teniendo una época con pocos ingresos en las familias y el alcalde nos mencionó que apoyemos al comercio local y lo saquemos adelante. Estamos trabajando el padrón para que cuando llegue noviembre y diciembre que es cuando siempre llega gente foránea, ya con este padrón se les va dar prioridad a la gente que es de aquí, por eso les estamos pidiendo los 3 años de antigüedad para entregarles el permiso de venta”.
Mencionó que, aproximadamente el 80 por ciento de los vendedores ambulantes que se registraron son locales, pero de los foráneos tienen alrededor de 7 a 8 años de antigüedad y son a los que si se les está permitiendo colocar sus puestos, pues reiteró que se pretende que el recurso que generan se quede en el municipio.
“Cada ambulante está sujeto al Reglamento de Plazas y Mercados y cada puesto tiene que ocupar un metro y medio de largo y metro cincuenta de ancho, pero tenemos que cuidar mucho el comercio formal y que a ellos no los afecten y si ofrecen el mismo producto tiene que ponerse en otro lado, todos están regulados y que no sean una competencia para los establecidos”.