Refuerzan operativo de alcoholemia en Torreón con participación del Mando Especial y enfoque preventivo
Con el objetivo de fortalecer las acciones de prevención y reducir los riesgos derivados de la conducción bajo los efectos del alcohol, la Dirección de Tránsito y Vialidad de Torreón, en coordinación con diversas corporaciones, intensificó el operativo de alcoholemia instalado la noche del viernes sobre el bulevar Constitución.
La directora de la corporación, Martha Alicia Faz Dávila, informó que este dispositivo fue robustecido con la incorporación del Mando Especial de La Laguna, así como con la participación de la Policía Municipal, el Grupo de Reacción Torreón (GRT) y elementos del Ejército Mexicano, lo que ha permitido ampliar la capacidad operativa y garantizar una mayor cobertura en los puntos de revisión.
Explicó que estas acciones se realizan en seguimiento a las instrucciones del alcalde Román Alberto Cepeda, con la finalidad de salvaguardar la integridad de la ciudadanía y fortalecer la cultura de la prevención en materia de vialidad.
“Estamos muy contentos de reforzar este operativo con más instituciones, lo que nos permite tener un equipo mucho más sólido en campo. Todo esto se realiza con un enfoque completamente preventivo y de proximidad con el ciudadano”, señaló.
Detalló que el procedimiento inicia con una revisión preliminar de carácter cualitativo, en la que se utiliza un dispositivo que detecta la presencia de alcohol en el ambiente o aliento del conductor. En caso de arrojar un resultado positivo, el automovilista es invitado a descender de su unidad para realizar una segunda prueba, ahora de tipo cuantitativo, bajo supervisión de un médico certificado y con equipo calibrado.
A partir de estos resultados, se determina si el conductor se encuentra dentro de los niveles permitidos, en estado de ebriedad incompleta o completa. En estos últimos casos, el vehículo es retirado de circulación de manera obligatoria, aunque la aplicación de sanciones puede variar dependiendo de la conducta y colaboración del ciudadano.

Faz Dávila subrayó que el operativo no tiene fines recaudatorios, sino que busca generar conciencia y evitar accidentes. “Lo que hacemos es dialogar con el ciudadano, explicarle la situación y, en su caso, solicitar que un familiar acuda por él. Pero el vehículo no puede continuar circulando bajo ninguna circunstancia”, enfatizó.
Añadió que cuando los conductores muestran actitudes agresivas o alteran el orden público, pueden ser remitidos ante el juez calificador e incluso al Ministerio Público en caso de agresiones físicas hacia los elementos.
En cuanto a las sanciones económicas, indicó que las multas por conducir bajo los efectos del alcohol oscilan entre los 4 mil y 5 mil pesos, a lo que se suman aproximadamente otros 4 mil pesos por el arrastre y resguardo del vehículo, lo que puede representar un gasto cercano a los 12 mil pesos por evento.
Asimismo, dio a conocer que se han detectado casos de reincidencia, por lo que se analiza la implementación de sanciones más severas, como la suspensión o incluso la cancelación de licencias de conducir, medida que podría aplicarse con respaldo legislativo.
Respecto a la operatividad, señaló que durante un fin de semana promedio se realizan alrededor de 70 pruebas de alcoholemia, de las cuales aproximadamente un 20 por ciento arrojan resultados positivos en niveles que impiden una conducción segura.
Finalmente, destacó que el operativo cuenta con la supervisión de organismos ciudadanos como el Consejo Cívico de Seguridad y el Consejo Cívico de Movilidad, quienes verifican la correcta aplicación de los protocolos, garantizando transparencia y legalidad en cada una de las intervenciones.
