Restauranteros alistan estrategias ante la reducción de la jornada laboral a 40 horas
El sector restaurantero de la Comarca Lagunera comenzó a diseñar estrategias internas para adaptarse a las reformas laborales que se avecinan, en particular la reducción de la jornada de trabajo a 40 horas semanales.
Los empresarios buscan equilibrar el cumplimiento de la ley con la rentabilidad de sus negocios en un entorno económico retador.
Adaptación gradual a la nueva jornada
Hassan Hamdan Zuno, presidente de la Cámara Nacional de la Industria de Restaurantes y Alimentos Condimentados (Canirac) en La Laguna, explicó que el proceso para alcanzar las 40 horas semanales será gradual.
Detalló que para el próximo año el límite se establecerá en 46 horas, lo que obliga a los restauranteros a iniciar un esquema de adaptación inmediata.
"Cada establecimiento está definiendo su propia ruta para enfrentar la nueva normativa. Mientras algunos propietarios contemplan la posibilidad de cerrar un día a la semana o recortar los horarios de servicio al público, otros han optado por proyectar la contratación de más personal para cubrir los turnos sin afectar la operación ni rebasar los límites legales", explicó.
Capacitación y expectativas para el cierre de 2026
La Canirac, por su parte, se mantiene cercana a sus afiliados mediante capacitaciones para orientarlos sobre las mejores alternativas disponibles.
Esta transición legal coincide con el arranque de la recta final del 2026, un periodo en el que el sector busca recuperarse tras un año calificado como muy complicado.
Hamdan Zuno señaló que, tras el impulso generado por la temporada de la Feria, se ha registrado un repunte en las ventas, lo que genera expectativas positivas para un buen cierre de año que ayude a aproximarse a las metas financieras inicialmente trazadas.
Presiones económicas y ajuste en el crecimiento
Los factores que han presionado al sector a lo largo del año incluyen la inflación, la volatilidad en el costo de los insumos, el incremento cercano al 13 por ciento en el salario mínimo y el consecuente aumento en la carga social.
Al hacer un balance frente al año anterior, el presidente de la Canirac estimó que, al integrar el impacto inflacionario, el sector se ubica entre un 2 y un 3 por ciento por debajo del desempeño de 2025.
El pronóstico de crecimiento original, que se estimaba en un 3 por ciento, tuvo que ser ajustado a la baja para situarse en un 1.3 por ciento.
Fechas clave e inversiones en el sector
Para acortar esta brecha en los meses restantes, los restauranteros confían en el dinamismo comercial de fechas clave como el Buen Fin, el puente de la Revolución Mexicana, el Día de Muertos, las vacaciones decembrinas y la temporada de posadas navideñas.
Además, el gremio se prepara para analizar las implicaciones de la nueva reforma fiscal que se discutirá en los próximos días.
A pesar de las dificultades económicas y regulatorias, el dinamismo del sector en La Laguna se mantiene positivo en cuanto a inversiones. Durante 2026 se han contabilizado más de 10 aperturas de establecimientos frente a un registro mínimo de cierres, estimado entre tres y cuatro locales.
Para lo que resta del año, se espera la inauguración de dos o tres restaurantes adicionales, lo que consolida un saldo a favor en la oferta gastronómica regional de cara a los retos operativos del próximo año.