Revisa Sheinbaum uso de municiones del Pentágono por grupos criminales en México
La presidenta Claudia Sheinbaum declaró que su gobierno está revisando el reciente reporte del diario The New York Times sobre que cárteles están usando municiones de alto calibre diseñadas para tropas estadounidenses, las cuales provienen de una planta en Kansas City propiedad del gobierno de EU, pero operada por un privado.
Sheinbaum reconoció que hay un control limitado del control de armas por parte de Estados Unidos.
Adelantando que se hablará con el gobierno de Estados Unidos sobre el reporte y cuestionar cómo estas armas de uso exclusivo del Ejército entran a México.
En la misma materia, Sheinbaum confirmó que la Secretaría de Seguridad está investigando denuncias de extorsión en contra de una minera en Sinaloa tras la desaparición de varios de sus trabajadores y el posterior hallazgo sin vida de algunos de ellos.
El pasado sábado 7 de febrero, el diario The New York Times reportó sobre el hallazgo de casquillos calibre .50 de la planta estadounidense luego del tiroteo de hace más de seis años en el municipio de Villa Unión, Coahuila que se saldó con la muerte de 19 presuntos miembros de un cártel, cuatro policías y dos civiles.
Las armas de un calibre tan alto han sido usadas en México para asesinar a funcionarios gubernamentales, derribar helicópteros, masacrar civiles y atacar a policías y militares, según el Times.
Y si bien las municiones de este calibre también llegan de otros países a México como son de Brasil y Corea del Sur, los datos indican que esta planta del Pentágono es una fuente principal para los grupos del narcotráfico.
El diario destacó que mientras el gobierno de Donald Trump declaró a seis cárteles como organizaciones terroristas, estas mismos grupos adquieren municiones producidas por una planta propiedad del Ejército de EU.
Cuestionado el Pentágono, argumentó que las ventas comerciales de municiones militares han permitido ahorrar unos 50 millones de dólares anuales a los contribuyentes, sin atender el hecho de estar armando a los cárteles.