María del Carmen Reyes (archivo)
La Confederación Patronal de la República Mexicana (Coparmex), a través de su presidenta María del Carmen Reyes, subrayó la relevancia del inicio formal del proceso de revisión del Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC), un acuerdo que sustenta uno de los bloques económicos más dinámicos y competitivos del mundo.
Reyes destacó que esta revisión representa una oportunidad para consolidar la integración regional y fortalecer la inversión productiva, siempre bajo un marco de certidumbre que permita a las empresas planear y crecer con visión de largo plazo.
América del Norte concentra apenas el 6.25 % de la población mundial, pero genera 30.6 billones de dólares, equivalentes al 29.1 % del PIB global, y participa con 7.7 billones de dólares del comercio internacional, casi una cuarta parte del total mundial.
Cada minuto se intercambian 3.6 millones de dólares entre los tres países y alrededor de 17 millones de empleos dependen directamente del comercio regional.
En este contexto, la revisión adquiere un carácter estratégico para México, dado que más del 80 % de sus exportaciones se realiza bajo el amparo del tratado.
El país se ha consolidado como principal socio comercial de Estados Unidos, relación que ha multiplicado casi cinco veces el comercio regional desde 1994 y que, tras la entrada en vigor del T-MEC en 2020, se incrementó en un 55 %.
Según consultas públicas de la Secretaría de Economía, el 84 % de las empresas mexicanas considera que el acuerdo ha tenido un impacto positivo o muy positivo en sus actividades.
La presidenta de Coparmex advirtió que el tratado permanecerá vigente al menos hasta 2036, independientemente de los resultados de esta primera revisión. México y Canadá han manifestado su interés en extender su vigencia por otros 16 años, aunque los escenarios actuales apuntan a revisiones anuales.
Por ello, insistió en que cualquier modificación debe privilegiar la estabilidad y evitar incertidumbre que afecte la planeación de proyectos de largo plazo.
Sectores estratégicos como el automotriz, manufacturero, energético e infraestructura requieren reglas claras y horizontes de implementación de varios años, especialmente en temas como reglas de origen y contenido regional.
Reyes enfatizó que la mejor forma de fortalecer la posición negociadora de México es atender desafíos internos como consolidar el Estado de Derecho, garantizar seguridad, asegurar acceso a energía suficiente y competitiva, e impulsar un entorno favorable para la inversión productiva y el crecimiento de las Mipymes, que representan más del 99.8 % de las empresas del país y generan cerca del 70% del empleo.
Asimismo, llamó a preservar el carácter técnico del proceso de revisión y evitar que se contamine con coyunturas políticas internas o diferencias bilaterales.
En este sentido, el Plan México se presenta como una oportunidad para fortalecer capacidades productivas, promover lo Hecho en México y consolidar cadenas de valor con mayor contenido nacional.

VER TAMBIÉN Incertidumbre por T-MEC definirá cierre de 2026 para industria automotriz: Coparmex
Coparmex advierte que el cierre de 2026 dependerá del acuerdo comercial y su impacto en inversionesDatos del Instituto Mexicano para la Competitividad (IMCO) muestran que México ha incrementado su participación frente a China en 22 de los 32 principales sectores de importación estadounidense, particularmente en equipo de transporte, electrónicos, maquinaria industrial, plásticos y muebles.
Este reordenamiento de las cadenas globales de suministro ya está beneficiando al país, pero también exige profundizar la integración regional y diversificar mercados estratégicos.
La reciente misión empresarial de Coparmex en Europa confirmó el interés de organismos e inversionistas por consolidar su relación con México.
La diversificación de mercados, la internacionalización de las empresas mexicanas y la atracción de nuevas inversiones deben ampliar las oportunidades de crecimiento nacional.
Coparmex reiteró su disposición para contribuir de manera técnica y propositiva al proceso de revisión del T-MEC. El éxito futuro del acuerdo dependerá de la capacidad de los tres países para fortalecer la certidumbre y la integración productiva. México, concluyó Reyes, cuenta con el potencial para consolidarse como principal destino de inversión y manufactura de América del Norte, siempre que atienda las condiciones internas que demanda una economía abierta y competitiva.