Los aficionados al beisbol de cualquier equipo lógicamente quieren que todos los días sean de triunfos, aunque ese hecho es imposible, y en un rol de 93 juegos, quien sufra el 25 por ciento de derrotas, tiene posibilidades de ser campeón.
El caso de Unión Laguna no es la excepción, y gracias a las redes sociales se pueden ver comentarios (muchos viscerales) en contra de un equipo, de un manager o de un jugador; el fanático pretende que todos los días sean de victorias, pero cuando la derrota aparece, vienen un sinfín de opiniones, y la necesidad de culpar a alguien, sin darle crédito a la labor del equipo contrario. Los comentarios que muchos pseudoaficionados hacen en redes sociales, hoy en día afectan a los equipos, managers y jugadores que son el blanco de esas críticas.
José Molina como manager de Unión Laguna le dio a la franquicia un campeonato de la Zona Norte en 2023, pero ni ese logro impidió que el timonel boricua recibiera todo tipo de comentarios en contra de su trabajo. Hoy en día Didi Gregorius acapara los comentarios de los seguidores de Unión Laguna, quienes quieren que todo bateador esté en .500 o más de promedio, y para ir a la actualidad, Brian O’Grady, Isan Díaz y Edgar Robles, son blanco de comentarios viscerales y totalmente fuera de lugar. Entre los lanzadores las víctimas de este tipo de comentarios son; Nick Snyder, Jesús Reyes y Guadalupe Chávez, el mismo que martes y miércoles en Saltillo, hizo relevos muy efectivos, de acuerdo a la calidad que se le conoce; esos pseudoaficionados que critican de esa manera, callan cuando el jugador hace las cosas bien.
El beisbol se juega todos los días y esa situación hace posible que un jugador, cualquiera que sea su posición tenga actuaciones buenas, regulares y malas, sin que esta sea una razón para colgarle al jugador la etiqueta de “inservible”.
Definitivamente el beisbol ha cambiado, pero junto con el Rey de los Deportes, los aficionados de todos los equipos también han evolucionado, y lamentablemente en la mayoría de los casos el cambio es negativo. Unión Laguna como todo equipo, tiene actuaciones sobresalientes, otras buena a sacas, algunas malas y unas pésimas, pero cuesta trabajo entender que esas son cosas normales en el beisbol. Es evidente que a Unión Laguna le faltan algunas piezas para tener un equipo sólido, pero eso no quiere decir que quienes hoy son parte del equipo, sean malos jugadores.
Muy pronto aparecieron las eventualidades en el seno de Unión Laguna; primero se dio la baja de Demon Dues, un movimiento que hasta ahora nadie entiende; de nueva cuenta hubo un accidente, ahora en la primera base, y Didi Gregorius salió lesionado, sin que hasta hoy se sepa cuándo estará de regreso a la actividad. Cuando Diego Castillo era líder bateador de toda la Liga Mexicana de Beisbol, el venezolano se marcha al beisbol de ligas menores en Estados Unidos, y esa es una baja muy sensible. En la ofensiva ni Brian O’Grady ni Isan Díaz encuentran la fórmula para batear, Julián Escobedo no funciona como primero en el orden, y la necesidad de un receptor defensivo de categoría se hace evidente en todos los juegos. En el relevo, Jesús Reyes y Nick Snyder tienen que levantar su nivel, y Jesús Reyes necesita ser más cnsistente.
Otro de los imponderables es la lesión de Thomas McIlraith, que de acuerdo a la información oficial, estaría al menos diez días en el hule. Además de McIlraith, Miguel Vázquez y Matt Foster han hecho el trabajo, mientras que Omar Araujo parece ir a la alza, al menos así lo enseñó en su último relevo, el miércoles en Saltillo.
Nick Ramírez se incorporó recientemente y sus antecedentes más actuales, hablan de un lanzador zurdo efectivo. Si quienes no han hecho el trabajo siguen sin levantar su nivel, pronto vendrán ajustes en el roster, porque la idea de esta directiva es que el equipo sea protagonista, y eso no se refiere solamente a jugar el play off. Ya en postemporada, ante trabucos como Sultanes, Toros y Tecolotes se buscarán los mejores resultados y se habla mínimo de llegar a la Serie del Rey.
Algodoneros recibirá a Dorados de Chihuahua en serie de fin de semana, y la obligación es ganar el compromiso, aunque el equipo dirigido por Homar Rojas, es muy diferente al de la última temporada, por lo que de ninguna manera será un rival a modo. Unión Laguna tiene que hacer ajustes en su roster, las necesidades más urgentes son muy evidentes, y el reto para el Área Deportiva es muy grande. Mientras tanto, es necesaria la aportación ofensiva de Emmanuel Rivera, Mason Martin y Albert Lara, pero O’Grady e Isan Díaz están obligados a levantar; en el pitcheo, Nick Snyder y Jesús Reyes necesitan levantar su nivel. Sí, los ajustes son necesarios, pero también se debe entender que los triunfos no llegarán todos los días; los comentarios que pseudoaficionados hacen con las vísceras tendrían que desaparecer.