Mónica y Rosy Rivera.
Con un ambiente cargado de emoción y nostalgia, Ricardo Montaner conquistó a los asistentes con un concierto lleno de romanticismo y cercanía. Cada interpretación fue acompañada por un público entregado que coreó sus canciones, creando una conexión genuina que se sintió en cada momento. Entre sonrisas, abrazos y recuerdos compartidos, la noche transcurrió envuelta en una atmósfera íntima donde la música se convirtió en protagonista, dejando huella en todos los presentes.


