Escribo estas líneas a título personal, como amigo de Octavio Paz, y con la esperanza de que la presidenta de México se entere de la situación por la que atraviesa el legado del poeta.
Paz murió el 19 de abril de 1998. Dejó una obra reconocida no solo con el Premio Nobel de Literatura en 1990, sino con la gratitud y fidelidad de innumerables lectores en todo el mundo. No obstante, una serie de infortunios y obstáculos han dañado seriamente su legado. En este caso me referiré solo a su archivo personal, acervo invaluable de la vida mexicana y mundial en el siglo XX.
A 28 años de su muerte, su deseo de depositar su archivo en El Colegio Nacional sigue sin respetarse. En un testamento notariado del 17 de noviembre de 1997, Paz ordenaba que, si su esposa Marie José Tramini de Paz no disponía otra cosa, esos papeles fueran entregados para su resguardo y consulta al Colnal. No se trataba de un encargo provisional. En aquel documento Paz manifestaba su voluntad de abrir su archivo al público una vez pasados 25 años de su muerte. Su viuda murió intestada en 2018 y nunca dispuso nada sobre el archivo, de tal forma que el inventario debió, hace tiempo, proceder a la entrega del archivo al Colnal. Nada de lo anterior ha ocurrido.
En México, como en otros países, la herencia de los intestados pasa a la beneficencia pública, en este caso a favor del Sistema para el Desarrollo Integral de la Familia (DIF) de la Ciudad de México (lugar donde murieron ambos). A pesar de que la obra de Paz fue declarada Monumento Artístico nacional desde la muerte de su viuda, el DIF hizo una interpretación indebida de los hechos, asumiendo que el testamento no ejercido de Marie José Tramini absorbía el de Paz (de 1997), de modo que sus papeles privados pasaban, junto con todos sus bienes, al DIF. El Colnal -estoy cierto- nunca ha pretendido quedarse con ningún bien distinto a los archivos del poeta. Únicamente desea que el archivo le sea asignado, conforme a su voluntad.
A partir de su fundación en 1943, El Colegio Nacional es parte del Estado mexicano. Desde que comenzó el inventario de los bienes de los Paz, el Colnal ha estado presente en todas las diligencias, con ánimo de llevar a buen puerto una herencia que, como quería el poeta, corresponde al pueblo mexicano. En agosto de 2023, el DIF propuso al Colnal un convenio que el Colegio consideró injusto: interpretó, a conveniencia, el depósito ordenado por Paz como un mero préstamo, dejando al arbitrio del DIF el futuro del archivo. Extrañamente, hizo su propuesta después de que sus representantes habían visitado y aprobado con beneplácito la bóveda que el Colnal había construido ex profeso para albergar no solo el archivo de Paz, sino las futuras donaciones de sus miembros.
Ante la cerrazón del DIF para negociar otro convenio, el Colnal procedió a demandarlo. Hasta este momento, el Colegio ha ganado dos suspensiones definitivas, lo que nos lleva a pensar: ¿por qué el DIF insiste en quedarse con un archivo que el propio Paz legó a la institución donde naturalmente debe estar?
La dilación del DIF en entregar lo que no le corresponde provocó que, en agosto de 2025, la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo instruyera a la Secretaría de Cultura federal a retomar sus funciones de intermediación entre el DIF y el Colnal. La finalidad era llegar a un nuevo convenio que permitiese la entrega del archivo al Colegio Nacional. Esta orden no ha tenido seguimiento.
Estoy seguro de que el Colnal está en la mejor disposición de negociar con el DIF, tanto la digitalización del acervo como la resolución de todas las preocupaciones que esa institución pudiese tener. Es verdad que legalmente el DIF tiene derecho a disponer de los bienes que Marie José Tramini de Paz dejó intestados, pero moralmente se está extralimitando al retener el archivo, única pieza del inventario que Paz legó frente al notario.
Sé que el Colnal ha reconocido los esfuerzos de las autoridades y empleados profesionales del INBAL por rescatar físicamente el legado del poeta. Pero al mismo tiempo está obligado a hacer respetar la voluntad de uno de sus miembros más ilustres. Desde 2023 en que se cumplieron los 25 años de reserva establecidos por Paz, el Colnal ha estado preparado para recibir el archivo y abrirlo a consulta tanto del público nacional como internacional.
El legado de Octavio Paz no merece seguir perdido en este laberinto. Las autoridades deben reparar esta injusticia.
ÁTICO
El gobierno ha incumplido la voluntad testamentaria de Octavio Paz.