EDITORIAL Columnas editorial Caricatura editorial

Columnas

Verdad amarga

Sangre en el Teocalli

ENRIQUE SADA SANDOVAL

Ante los ojos del mundo el terror se hizo visible una vez que Julio César Jasso Ramírez se hizo presente en el antiguo teocalli o Pirámide de la Luna en Teotihuacán.

A su madre le escribió que se iría a Rusia por un tiempo cuando en realidad se hospedó en un hotel de la Zona Arqueológica donde con cuchillo de cacería, un revolver calibre .38 y decenas de balas disparó matando a una ciudadana canadiense e hiriendo a un niño mientras mantenía como rehenes a trece turistas sobre la ardiente plancha de piedra donde siglos atrás, entre túneles y ofrendas a dioses muertos, también solía derramarse sangre, según estudios arqueológicos del 2018.

Tras 20 minutos de retraso aparecieron oficiales de la Guardia Nacional que dispararon contra Jasso Ramírez cuando intentó huir, siendo ultimado con dos certeros tiros a distancia, aunque el parte oficial trató de manejar su muerte como suicidio.

No tardaron dos medios oficialistas-Milenio y El País/México-en tratar acreditar como "filonazi" o "de derecha" al asesino a quien incluso un cuentista que publica para el segundo diario calificó de " ultraderecha fascista" en su columna, decantándose en una perorata donde pontificaba también contra "la manosfera" y sobre como esto ensombrecía un supuesto "descenso histórico en más de una década" de matanzas en México, quedando en ridículo una vez que se comprobó que el asesino presumía fotos sosteniendo El Manifiesto Comunista y la Edición prologada por Carlos Monsiváis y Elena Poniatowska de Comunicados del EZLN.

Más aún, tras una revisión en el sitio donde alquilaba y guardaba cerca de 50 mil pesos en equipo táctico y municiones se le hallaron discos de Lady Gaga, una colección de fotos en gran tamaño del actor Chris Hemsworth, y dos libros de su autoría-Passio Venerea: Suplicio de Venus y Mons Albus-publicados bajo el pseudónimo de "Vilhjálmur M. Marsson" con dedicatoria excluyente para que solo fueran leídos por miembros de la Masonería o afines a esta secta ocultista, con lo que la retórica gobiernista del columnista de El País y afines se desplomó por los suelos.

De hecho, gracias a testimonios y una grabación desde el teléfono de uno de los rehenes se escucha como Jasso se burla de sus víctimas fingiendo acento español peninsular mientras los amaga con un discurso indigenista, xenofóbico y anti gentrificación idéntico al de los manifestantes socialistas que hace meses vandalizaron negocios en la Ciudad de México mientras ondeaban banderas de Palestina y coreaban dar muerte a los estadounidenses, a quienes culpaban de "gentrificar la capital".

Aunque el Gobierno y sus medios afines trataron finalmente de vender lo sucedido como "un hecho aislado" producto de la "crisis mental de un loco", intentando comparar con las matanzas aisladas que ocurren en Estados Unidos-mientras aquí mueren por violencia 92 mexicanos a diario-llama la atención como patrón que el asesino atacó exclusivamente a turistas extranjeros (canadienses, rusos, norteamericanos, brasileños, colombianos) que fueron los que terminaron directamente heridos, con el mismo discurso xenófobo y violento que se repite en las homilías mañaneras desde el sexenio pasado.

Tal parece Jasso formaba parte del programa "Jóvenes construyendo el Futuro"-igual que los asesinos del Alcalde Carlos Manzo-sin quedar claro cómo logró hacerse de un arma y equipo paramilitar exclusivo de las Fuerzas Armadas del país, algo que ha sido pasado de largo por las autoridades hasta el momento.

Por si fuera poco, el Sindicato Nacional de Restauradores del INAH rompió el silencio respecto a lo ocurrido en Teotihuacán, subrayando que no es un hecho aislado sino consecuencia acumulada de años de recortes presupuestales al sector Cultura: con menos custodios, detectores, equipos de revisión fuera de operación, áreas sin insumos y compromisos laborales incumplidos en todos los sitios arqueológicos, museos y sitios históricos del país pues sin presupuesto, plazas y condiciones laborales dignas, proteger el patrimonio y a quienes lo visitan se vuelve inviable.

De aquí que lo lamentable sea no solo saber como toda esta tragedia pudo prevenirse de algún modo sino el comprobar nuevamente que, además de los discursos de odio que se han repetido de manera transexenal desde el poder, la austeridad también mata.

Leer más de EDITORIAL

Escrito en: Verdad amarga columnas editorial Enrique Sada Sandova

Comentar esta noticia -

Noticias relacionadas

Siglo Plus

+ Más leídas de EDITORIAL

LECTURAS ANTERIORES

Fotografías más vistas

Videos más vistos semana

Clasificados

ID: 2469717

elsiglo.mx