El Servicio de Administración Tributaria (SAT) enfrenta diariamente la llegada de entre 300 y 500 personas en Torreón que buscan obtener una Constancia de Situación Fiscal, pese a que este documento no es un requisito para la emisión de facturas, el timbrado de nóminas ni la contratación laboral.
La situación ha generado largas filas y un cuello de botella en la atención, según informó Alberto Báez, administrador de Servicios al Contribuyente.
El funcionario explicó que la constancia contiene datos personales y fiscales como el RFC, domicilio y régimen, pero no es obligatoria para trámites bancarios, laborales o fiscales.
“Con cuatro datos básicos -RFC, nombre o razón social, régimen fiscal y código postal- se puede timbrar una nómina o emitir una factura. Incluso, la regla miscelánea permite que estos datos se proporcionen de manera verbal”, señaló.
Báez advirtió que se han detectado incluso papelerías que ofrecen constancias falsas, cobrando por un servicio que en el SAT es gratuito. Estos documentos apócrifos imitan el formato oficial e incluso incluyen códigos QR que dirigen a páginas falsas.
“Cuando el contribuyente llega con esa constancia, descubrimos que el RFC no existe o los datos no coinciden con la base oficial”, explicó.
El SAT ha identificado al menos tres o cuatro casos en los últimos meses en la región, aunque la cifra podría ser mayor. Por ello, se exhorta a la ciudadanía a denunciar estas prácticas a través del portal oficial, el Marca SAT o directamente en las oficinas de la administración tributaria.
El administrador recordó que condicionar la emisión de una factura o el pago de una nómina a la entrega de la constancia constituye una infracción prevista en el artículo 83, fracción novena, del Código Fiscal de la Federación. Las sanciones van de 21 mil 420 pesos hasta 122 mil 440 pesos.
“El SAT aplicará estas multas a las empresas que insistan en pedir constancias innecesarias”, subrayó.
Asimismo, aclaró que la constancia no tiene vigencia determinada, por lo que un documento emitido en 2022 o 2023 sigue siendo válido mientras no haya cambios en el domicilio, actividad o régimen fiscal del contribuyente.
“Es como un acta de nacimiento, no caduca”, ejemplificó.
La alta demanda de constancias ha generado filas de cientos de personas cada día, lo que retrasa otros trámites.
“Expedir una constancia tarda apenas dos o tres minutos, pero multiplicado por 400 o 500 personas se convierte en un problema operativo”, dijo Báez. Recordó que en zonas de maquila como Nogales, la cifra puede superar las 600 solicitudes diarias.
El funcionario también denunció prácticas indebidas de empresas que obligan a los trabajadores a modificar su domicilio fiscal para que coincida con el de su credencial de elector, incluso en casos de pensiones.
“Eso no es necesario y vulnera derechos de los contribuyentes”, afirmó.
Para evitar la saturación, el SAT puso a disposición la Cédula de Datos Fiscales, un documento que se obtiene en línea y que contiene la información necesaria para trámites. Además, se realizan reuniones con cámaras empresariales, como Coparmex, para difundir que la constancia no debe ser exigida.
“Lo importante es que la ciudadanía sepa que no está obligada a presentar constancias para facturar, cobrar su nómina o contratarse. Todo trámite es gratuito y cualquier condicionamiento debe denunciarse”, concluyó Báez.
SAT alerta por filas y fraudes con constancias fiscales en Torreón