SAT recuerda plazos de la declaración anual 2025
El Servicio de Administración Tributaria (SAT) anunció la puesta en marcha del Programa de Regularización Fiscal 2026, dirigido a personas físicas y morales con algún tipo de adeudo, con el propósito de brindar estímulos que faciliten la actualización de su situación tributaria.
Marcela Garrido Garza, administradora de Recaudación, explicó que este programa, implementado desde el año pasado, presenta modificaciones favorables para los contribuyentes. El beneficio aplica a quienes obtuvieron ingresos en 2024 de hasta 300 millones de pesos y consiste en la reducción de hasta el 100% de multas derivadas de incumplimiento de obligaciones fiscales, aduaneras y de comercio exterior, incluidas las agravantes. También contempla la disminución de recargos y gastos de ejecución relacionados con contribuciones y cuotas compensatorias.
En el caso de créditos fiscales constituidos únicamente por multas, el estímulo será del 90%. Para acceder, los contribuyentes deberán cumplir con requisitos como no haber recibido condonaciones previas, no haber sido beneficiados por estímulos fiscales anteriores, no contar con sentencias condenatorias firmes por delitos fiscales y no aparecer en los listados definitivos del artículo 69 B del Código Fiscal.
En la región se estima que alrededor de 350 contribuyentes podrían acceder a este esquema de regularización.
El programa establece plazos específicos: hasta el 31 de octubre para solicitar el beneficio en créditos fiscales determinados por el SAT o la aduana, y hasta el 31 de diciembre para contribuciones omitidas autodeterminadas. Los pagos podrán realizarse en seis parcialidades, siempre que la última se cubra antes del 30 de noviembre de 2026.
La autoridad fiscal habilitó un minisitio en su página oficial, así como atención vía MarcaSAT, chat uno a uno y oficinas virtuales, para orientar a los contribuyentes.
Además de los beneficios económicos, el SAT subrayó que este programa busca fomentar una cultura de cumplimiento voluntario, ofreciendo a los contribuyentes la posibilidad de regularizar su situación sin recurrir a largos procesos administrativos o judiciales. Con ello se pretende dar certeza jurídica y tranquilidad a las empresas y personas físicas, al tiempo que se fortalece la recaudación y la confianza en las instituciones fiscales.
De igual manera, la autoridad recordó que los estímulos no representan ingresos acumulables para efectos del impuesto sobre la renta, ni generan deducciones, compensaciones o saldos a favor. Esto garantiza que el beneficio se traduzca directamente en la reducción de cargas fiscales y en la posibilidad de que los contribuyentes continúen con sus actividades económicas de manera ordenada, sin comprometer la transparencia ni las facultades de verificación del SAT.