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Se queda corta la reforma electoral

JOSÉ SANTIAGO HEALY

Es una verdad a medias la afirmación de la presidenta Claudia Sheinbaum sobre la demanda ciudadana de llevar a cabo una reforma electoral en México.

En realidad el pueblo mexicano está mucho más preocupado por la inseguridad, el empleo, la salud y la corrupción antes que realizar en estos momentos cambios a las leyes electorales.

Sin embargo, es muy cierto que existe malestar y oposición por parte de la sociedad mexicana hacia el excesivo subsidio a los partidos, el costo de las cámaras de senadores y diputados que rayan en lo monárquico y el reparto cupular de los legisladores plurinominales.

Esto último pasó de ser una urgente necesidad para incluir a voces de oposición en el Congreso a un acomodo rampante por parte de los partidos a sus líderes eternos.

Se llegó al extremo de que algunos candidatos a diputados y senadores competían en la elección libre pero al mismo tiempo eran anotados en las listas plurinominales por si perdían sus respectivas elecciones.

Bajo esa perspectiva parece justificable la reforma electoral del gobierno de Sheinbaum elaborada por cierto por la cúpula de Morena sin incluir a la sociedad civil, pero por lo mismo les quedó muy corta.

En el caso del Senado se atrevieron a recortar solo 32 de las 128 curules, en este caso las plurinominales que sólo servían para colocar a los legisladores fósiles, pero se mantienen los 32 escaños que corresponden a los candidatos que logren un distante segundo lugar en las elecciones.

En cuanto a los diputados no se decidieron a reducir uno solo de los 500 integrantes de la cámara baja, es decir el costo presupuestal se mantendrá igual de monstruoso.

A Sheinbaum y al operador de la reforma Pablo Gómez se les ocurrió cambiar el método para asignar los 200 diputados de representación proporcional para evitar las designaciones cupulares, pero al final del día la cámara se mantendrá igual de obesa, ineficiente y gravosa.

Es increíble que Estados Unidos, con una población de 342 millones, elija de manera directa a 435 representantes en la cámara baja mientras México con 126 millones mantiene a una cámara con 500 diputados.

En cuanto al financiamiento de los partidos la reforma contempla reducir el gasto ordinario del 65 por ciento al 48 por ciento del valor de la UMA multiplicada por el padrón electoral.

Según el investigador Sergio Aguayo los siete partidos mexicanos (Morena, PAN, PRI, PRD, Verde, MC y PT) recibieron de 1997 al 2026 un total de 193 mil millones de pesos constantes de 2024, cantidad estratosférica que francamente no ha servido para elevar la actuación y profesionalismo de los políticos mexicanos.

La reducción en los subsidios si acaso alcanzará el 20 por ciento, algo insignificante para el volumen de los gastos que se dilapidan en México en las campañas políticas pero también en los cuerpos legislativos tantos federales como estatales.

Donde también se queda corta la propuesta de reforma es en los mecanismos para lograr mayor participación de los partidos minoritarios. Según los analistas el objetivo es afianzar la mayoría calificada por parte del partido en el poder sin necesidad de utilizar a sus eternas comparsas.

Esto situaría a Morena en el nuevo partido de estado omnipotente como lo fue el PRI durante más de setenta años. El riesgo es además latente para el futuro, cualquier otro partido que logre arrasar en una elección legislativa se convertirá en el ogro filantrópico que describía Octavio Paz.

Un punto interesante de la reforma es que se reconocerá el derecho a consultas, referéndums y plebiscitos locales e incluso sus resultados tendrán carácter vinculatorio si participa al menos el 40 por ciento de la lista nominal.

Sin embargo, hay restricciones extrañas e inexplicables: no podrán ser objeto de consulta temas como impuestos, seguridad nacional o infraestructura en ejecución.

Una novedad es la inclusión de candidaturas de migrantes en las elecciones para diputados federales con el requisito de contar con una residencia mínima de tres años fuera del país.

En suma, la reforma electoral es insuficiente en varios aspectos y peligrosa en otras, podría no ser aprobada ante la oposición de los partidos minoritarios. Quizás es lo mejor para el país, una reforma impuesta desde la cúpula morenista no se justifica.

NOTICIA FINAL…

Impresiona al mundo entero la tecnología de las armas y los equipos utilizados en la guerra de Estados Unidos e Israel en contra de Irán, no cabe duda que la seguridad internacional está en manos de los norteamericanos.

Comentarios a jhealy1957@gmail.com

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