Senadores republicanos trabajan para aprobar fondos para agencias de control migratorio de EU
Los republicanos del Senado de Estados Unidos repelieron el jueves varia enmiendas mientras buscan aprobar un proyecto de ley del presidente Donald Trump para financiar a las agencias de control migratorio, rechazando un intento demócrata de bloquear de forma permanente que Trump cree un fondo de 1.776 millones de dólares para compensar a aliados que afirman que fueron perseguidos por el gobierno.
Pero los republicanos aún enfrentan un aluvión de enmiendas antes de que el proyecto de ley pueda avanzar, una prueba de unidad partidaria que podría prolongarse hasta altas horas de la noche. La mayor amenaza para el proyecto de ley podría ser otra enmienda para prohibir el fondo de compensación, esta vez la del senador republicano Bill Cassidy, de Luisiana, que perdió la reelección el mes pasado después de que Trump respaldó a su oponente en las primarias.
“Me siento optimista de que llegaremos al final”, dijo el jueves por la noche el líder de la mayoría del Senado, John Thune, ante reporteros, mientras reconocía que no estaba seguro de cómo resultarían las votaciones.
Thune ha estado presionando durante semanas a los senadores republicanos para mantener el proyecto de ley enfocado en la financiación para el Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE, por sus siglas en inglés) y la Patrulla Fronteriza, que los demócratas han bloqueado desde principios de este año, y para evitar añadir nuevas disposiciones que pudieran complicar su aprobación.
Si se aprobara una enmienda que limite el acuerdo, sería “problemático” cuando envíen el proyecto de ley a la Cámara de Representantes, indicó Thune. También podría significar un veto de la Casa Blanca al proyecto de gasto migratorio, que por lo demás ha unificado a Trump y a los republicanos.
La última vez que el Senado cambió abruptamente un paquete de financiación del Departamento de Seguridad Nacional (DHS, por sus siglas en inglés), la Cámara de Representantes simplemente se negó a aceptarlo y se fue de la ciudad. Eso fue en marzo.