Sara Macías y Fernando de la Fuente.
Una atmósfera sofisticada y cálida fue el escenario de una velada pensada para disfrutarse sin prisas, donde los sabores y las texturas se convirtieron en los grandes protagonistas de la noche. Cada momento invitó a dejarse llevar por una experiencia sensorial que sorprendió al paladar y despertó los sentidos de quienes se dieron cita.
Entre charlas, sonrisas y un ambiente lleno de complicidad, la noche avanzó celebrando el placer de compartir. La experiencia concluyó de manera memorable, dejando en los asistentes una grata sensación y el recuerdo de una velada que destacó por su armonía, buen gusto y espíritu gastronómico.



