(ESPECIAL/ARCHIVO)
Luego de la muerte de Rubén Oseguera "El Mencho", el académico y columnista de El Siglo de Torreón, Sergio Aguayo, presidió un análisis del desarrollo del Cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG).
Ariel Rodríguez Kuri planteó que hay elementos históricos que pueden dar una imagen del porqué de la violencia en Jalisco, pero no acaban de explicar el fenómeno del crimen organizado y su implicación en el estado.
La académica Rossana Reguillo destacó la capacidad de comunicación del Cártel, que "desde hace 10-12 años han sido los maestros en la propaganda, en la comunicación, de mensajes que son capaces de seducir a sectores jóvenes y no tan".
"Hay una capacidad de habitar y apropiarse de la comunicación digital que es verdaderamente apabullante", alertó Reguillo.
Apuntó que las redes sociales y las plataformas de video como YouTube mantienen atrapados en un ciclo a los usuarios que ven videos del crimen organizado "En una narrativa y en una lógica absolutamente perversa".
Sergio Aguayo apuntó que la complejidad que tiene el fenómeno del crimen organizado es de tal magnitud que "No hay buenos y malos", señalando que la mujer embarazada que falleció durante los bloqueos y enfrentamientos del domingo no tuvo a nadie que la presentara en la mañanera, ni la llorara o tuviera una voz a decir que es inocente y su historia no se vio a diferencia de los militares perdieron la vida el domingo tras desatarse la violencia.
Aguayo planteó, citando la hegemonía Gramsciana, "Antes de alcanzar el poder político o militar se requiere una estructura cultural; y él parte de una huelga en Turín en 1914 o 17, donde soldados pobres reprimían a obreros pobres, 'Ahí está la cultura, porque el mismo entusiasmo mostraban los obreros que los policías y militares que los golpeaban'".
Rodríguez Kuri analizó que el llamado "pacto de impunidad" entre gobierno y crimen está tocado por circunstancias, coyunturas y demás; y señaló que hay ciertas condiciones donde el estado puede asentarse de una manera distinta.
"No se trata de que el Estado sea poderoso porque sí... sino de una cierta forma, de un modo republicano y de justicia social", afirmó.
Observó que los programas del Bienestar criticados por clientelares, se dan en una relación dar-recibir, civilizada y si no entre iguales, al menos entre dos entes que se reconocen.