Deportes Leagues Cup 2026 Futbol Internacional LMB Liga MX Santos Laguna

Valente Arellano

Siempre en la memoria de todos los laguneros

A 42 años de su trágica partida en un accidente de tránsito, Valente Arellano Salúm sigue vivo en la memoria de la Comarca Lagunera

La estatua ubicada en la glorieta a las afueras de la Plaza de Toros Torreón, bautizada con su nombre como homenaje, cada año recibe una ofrenda floral por parte de familiares, fans y autoridades municipales.

La estatua ubicada en la glorieta a las afueras de la Plaza de Toros Torreón, bautizada con su nombre como homenaje, cada año recibe una ofrenda floral por parte de familiares, fans y autoridades municipales.

AARÓN ARGUIJO GAMIOCHIPI

Una madrugada como la de hoy, la del 4 de agosto, pero de 1984, la Comarca Lagunera se cimbró con la pérdida de su más grande exponente de la tauromaquia, un muchacho que parecía comerse al mundo, y que de manera súbita dejó el mundo terrenal, pero dio paso a la leyenda llamada "Valente Arellano".

Este martes 4 de agosto, la comunidad lagunera recuerda con mayor fuerza, a quien puso a esta tierra en el mapa taurino nacional, una figura que trascendió los ruedos, los tentaderos y las tardes de triunfo, para convertirse en un referente cultural, social e incluso de la farándula mexicana, un ícono de la identidad lagunera. Valente Arellano Salúm partió de este mundo terrenal, víctima de un fatal accidente de tránsito, la madrugada del 4 de agosto de 1984, pero hoy, 42 años después, su legado sigue vivo en esta región y en todo el México taurino.

TORERO DE CEPA

El 6 de agosto de 1964, nació Valente en Torreón, y de inmediato, su padre, Valente Arellano Flores, sintió que el gen taurino estaba en las venas de ese niño de cabello oscuro y ojos bien iluminados. Fue precisamente en la amplia biblioteca de su padre, que el pequeño Valente se impregnó del vocabulario taurino, de la magia que tiene la jerga del "arte de Cúchares", y quizá sin saberlo, ya estaba eligiendo al toreo como su forma de vida, su manera de afrontar este mundo.

Con ese bagaje literario, y con la devoción de su padre por el toro, a Valente le llegó bien temprano el "mal de montera", y tras aprender de su progenitor a tender sus primeros capotazos, recibió la instrucción de Fermín Espinosa "Armillita Chico", a quien de inmediato impactó por su calida. También Miguel Espinosa, Manolo Arruza, Alejandro y David Silveti, pudieron ver en acción al joven lagunero, siendo ellos ya matadores que estaban tejiendo sus propias carreras taurinas, encontrando en Valente Arellano Salúm, a un derroche de clase y carisma.

El debut para Valente, como novillero, llegó el 21 de octubre de 1979 en la romántica plaza "Alberto Balderas", de Ciudad Lerdo, donde alternó con Alfonso Hernández "El Algabeño", lidiando toros de Santacilia, dando apenas el primer paso de una exitosa carrera. Pronto unificó criterios de la prensa especializada y de los aficionados que lo veían en acción, deshaciéndose en elogios para el valiente novillero, que emprendió una importante gira; en todo el México taurino ya se hablaba de Valente Arellano y la afición se preguntaba ¿cuándo torearía en su plaza?, para ver con sus propios ojos al fenomenal torero del que tanto se hablaba.

Valente arrasaba con la taquilla de toda plaza donde se presentaba, hoy resulta difícil de creer que un novillero llene una plaza e incluso se quede gente afuera, pero Arellano lo hizo en más de una ocasión. Durante 1981 y 1982 llegó el apogeo de la carrera de Valente, mostrando todo su arte y arrollando con su carisma, destacando a nivel nacional no solamente en la prensa deportiva, sino también en la "prensa del corazón", ya que se le llegó a relacionar sentimentalmente con bellas cantantes que estaban de moda por ese entonces y que hoy siguen en el medio del espectáculo nacional.

CUMBRE

Durante 1982 realizó cinco apariciones en la plaza más grande del mundo, la Monumental Plaza de Toros México, donde debutó el 26 de septiembre, alternando con Eduardo Flores y Manolo Rodríguez, debut pisando fuerte para Valente, pues le cortó las dos orejas al novillo "Campeador". Repitió el 24 de octubre, junto al maestro Manolo Mejía y Fernando Sánchez, lidiando novillos de Huichapan, ya ante un público más numeroso; la reputación del lagunero estaba por los cielos.

Un momento cumbre, se vivió el 7 de noviembre, alternando con Mejía y Belmont, y con el embudo de la avenida Insurgentes prácticamente a reventar, sacó Valente todo su arte para entretejer la que quizá es su faena más recordada, lucidora, artística, llena de valor y arrojo, simplemente, sensacional. El joven espada torreonense le cortó el rabo a "Pelotero", del hierro de Felipe González, trofeo que demostró, una vez más, el enorme torero en el que estaba convertido Valente Arellano Salúm, quien, con desparpajo, invitó a sus compañeros a que hicieran quites a ese novillo tlaxcalteca, la gente, que suspiraba por algo así, estalló de entusiasmo.

Cerró el '82 con otra novillada en la Plaza México, el 28 de noviembre, repitiendo el cartel con Mejía y Belmont, cortándole dos orejas a "Mírame" y otras dos a "Chavelo", de la dehesa de La Venta del Refugio. Pero llegó 1983, y con él vinieron una serie de sucesos desafortunados para el lagunero: se rompió los ligamentos de la rodilla cuando un novillo lo alcanzó a prender en San Luis Potosí, y meses más tarde, se fracturó la clavícula en Pachuca, accidentes que dañaron su salud y su continuidad en el ruedo, pero ni un ápice movieron las intenciones taurinas de Valente.

El 4 de junio de 1984, se doctoró, tomó la alternativa en la Plaza Monumental Lorenzo Garza, de Monterrey, teniendo como padrino al gran Eloy Cavazos, mientras que como testigo fungió Miguel Espinosa "Armillita". Arellano cortó una oreja esa tarde ante un toro de San Miguel de Mimiahuapan, pero apenas empezó a tomar ritmo como matador, cuando sobrevino la desgracia.

TRAGEDIA

Solamente pudo lidiar Valente 9 corridas, ya como matador de toros, dejando constancia de su enorme calidad y obteniendo trofeos en plazas de la "provincia" mexicana. Justo dos meses después de tomar la alternativa, la fatídica noche del 4 de agosto de 1984, a Valente lo tomó por sorpresa el destino y a bordo de su otra pasión, una hermosa motocicleta deportiva, nueva, perdió la vida Valente cuando circulaba a gran velocidad por la conocida avenida Juárez de esta ciudad, un choque lo dejó en condiciones muy delicadas; alcanzó a sollozar Valente mientras lo recogían los paramédicos, pero el 5 de agosto perdió la vida, debido a un estallamiento de vísceras, dejando a La Laguna sin su hijo pródigo en cuanto al toreo se refiere.

El luto se apoderó de la Comarca Lagunera durante esos días, y la tristeza fue evidente, al despedir al "Valiente Valente". Para los taurinos de esta región, es necesario perpetuar la memoria de Valente, reconociéndolo como una figura legendaria de esta tierra, tal y como dice en la placa ubicada en su estatua: "Valente Arellano Salúm. Quedó grabado por siempre en el México Torero, la figura de Valente, el orgullo lagunero".

Leer más de Deportes

Escrito en: Valente Arellano Salúm tauromaquia laguna

Comentar esta noticia -

Noticias relacionadas

Siglo Plus

+ Más leídas de Deportes

LECTURAS ANTERIORES

Fotografías más vistas

Videos más vistos semana

La estatua ubicada en la glorieta a las afueras de la Plaza de Toros Torreón, bautizada con su nombre como homenaje, cada año recibe una ofrenda floral por parte de familiares, fans y autoridades municipales.

Clasificados

ID: 2495123

elsiglo.mx