Ricardo Leal y Alondra Santos.
El público lagunero respondió con entusiasmo a esta propuesta distinta, donde familias, jóvenes y amantes de la música se reunieron para vivir una noche fuera de lo común. Muchos llegaron por la nostalgia de los videojuegos, mientras otros buscaban una experiencia diferente. Desde los primeros acordes, el ambiente se volvió cercano y emotivo, con sonrisas y momentos de asombro al reconocer cada melodía, interpretada por el talento de la Camerata de Coahuila.
El concierto ofreció un recorrido por universos icónicos del gaming, reinterpretados con gran sensibilidad por la Camerata de Coahuila, logrando conectar generaciones a través de la música. Entre aplausos y emoción, la velada se sintió como un viaje que combinó arte y cultura pop, dejando al público con ganas de volver a vivirlo.






