Sonrisa Azul impulsa empleo para jóvenes con discapacidad en La Laguna
En el marco de su décimo aniversario, la fundación Sonrisa Azul presentó una plataforma digital para ampliar las oportunidades de empleo de jóvenes con discapacidad. El proyecto se suma a un programa de inclusión laboral que ya ha permitido la colocación de 27 personas en distintas empresas de la región.
Plataforma en espera de más vacantes
Actualmente, la plataforma concentra 86 candidatos en espera de una oportunidad, aunque hasta ahora solo se han ofertado seis vacantes. La organización insiste en que el talento está listo y que la diversidad merece más espacios dentro del mercado laboral.
Los resultados muestran avances concretos con jóvenes desempeñándose en labores de inventario, ventas y servicios especializados, mientras otros comienzan a incursionar en nuevos sectores. Las condiciones son diversas -autismo, síndrome de Down, discapacidad visual y auditiva, espina bífida, entre otras-, lo que refuerza la necesidad de que los empresarios reconozcan las capacidades individuales y se sumen a esta apuesta por la inclusión.

“Queremos que los empresarios se sumen, que descubran el talento y las habilidades de cada joven. La plataforma les permite conocer perfiles y necesidades específicas”, explicó Fernando Vázquez, director y fundador de Sonrisa Azul, quien recordó que el programa de inclusión laboral tiene más de tres años en marcha, aunque la plataforma digital comenzó a operar apenas este año.
Cambio cultural e inclusión laboral
El rector de la Universidad Iberoamericana Torreón, Juan Luis Hernández Avendaño, subrayó que este esfuerzo refleja un cambio cultural: “Hemos pasado de una cultura de discriminación a una cultura de mayor inclusión. Sonrisa Azul nos invita a ampliar las posibilidades de la inclusión laboral y a reconocer el valor de las personas con discapacidad en los espacios de trabajo”.
Historias que dan rostro al proyecto
Las historias personales dan rostro al proyecto. Jóvenes como Norma, quien gracias a su empleo obtuvo una beca para continuar sus estudios, muestran que la inclusión laboral no solo abre oportunidades económicas, sino también educativas y de desarrollo personal. La mayoría de los candidatos cuentan con secundaria o preparatoria, y la meta es que puedan seguir avanzando hacia carreras profesionales.
Origen de la fundación y trabajo de acompañamiento
El camino no ha sido sencillo. Vázquez recordó que la fundación nació de una experiencia personal, el diagnóstico de autismo en su hijo.
“Cuando ves que tu hijo deja de hablar, deja de comer, deja de sonreír, te quita el sueño como papá. No encontrábamos respuestas en La Laguna y decidimos traer expertos, formar equipos y abrir espacios gratuitos de capacitación”, relató. Hoy, Sonrisa Azul cuenta con un equipo terapéutico consolidado y un grupo de acompañamiento de más de 470 personas.
Alianza con la Ibero
La alianza con la Ibero ha sido clave mediante conferencias, servicio social y espacios para sensibilizar a la comunidad sobre el autismo y otras condiciones.
“La universidad cree en la capacitación constante, porque todos necesitamos aprender y actualizarnos para hacer mejor las cosas”, añadió Hernández Avendaño.
El mensaje fue un llamado directo a los empresarios de la región en cuanto a que la inclusión laboral no puede quedarse en discursos. La plataforma está lista y en espera de vacantes, de manera que la diversidad encuentre un lugar real dentro de las empresas.