El Siglo de Torreón / Enrique Castruita
La llegada de la primavera trae consigo un aire de alegría y colores que llenan los centros educativos. En estas fechas, los niños disfrutan de actividades especiales donde pueden disfrazarse con motivos primaverales, flores, mariposas, aves y elementos de la naturaleza se convierten en parte de su vestimenta y creatividad.
Más allá de la diversión, estas experiencias fomentan valores importantes como la colaboración, el compañerismo y el respeto entre compañeros, mientras aprenden a expresarse y a compartir momentos llenos de imaginación y entusiasmo. Cada sonrisa y cada juego reflejan la magia de esta estación y cómo el aprendizaje puede combinarse con la alegría de vivir la primavera.