CARIES DENTAL
Se escucha sencillo y muy común el tema "caries dental", después de años de no abordarlo retomaré todo lo que conlleva padecer caries dental, cómo tratarla, los estadios de ella, cómo prevenirla y, sobre todo, cuidar mucho de los diagnósticos que les digan algunos odontólogos: usted tiene caries dental, el paciente autoriza a tratar la pieza afectada, y en ocasiones realmente no hay caries, solo hay manchas en las fisuras de los órganos dentarios. De todo esto iré escribiendo. Lo importante, y mi meta, es dejar muy claro que es muy importante prevenir, cuidarse y, sobre todo, si tiene hijos, cuidarlos. Los órganos dentarios son muy importantes, sirven para toda la vida, y es un mito que cuando sea grande se le van a caer y va a utilizar prótesis o placas. Pudiera perder sus dientes por muchos motivos: accidentes, fracturas dentales, bruxismo, mala praxis, algunas enfermedades como diabetes; hay múltiples causas. Me enfocaré en la caries, tan común y tan importante de no padecer. A pesar del esfuerzo de los odontólogos, sigue siendo la enfermedad epidemiológica número uno en México, afecta a más del 90 % de la población en general. No es nada alentador. Es una enfermedad multifactorial que se caracteriza por la destrucción de los tejidos del diente; resulta de la interacción de la placa bacteriana, también llamada actualmente biofilm (errores en la técnica de higiene), y la dieta rica en hidratos de carbono. Se presenta como una manchita café oscura que se inicia en el esmalte; al inicio no produce dolor, posiblemente solo sensibilidad a los cambios térmicos (frío-calor); a medida que avanza, se manifiestan síntomas dolorosos. La ausencia de este síntoma no garantiza que el diente esté sano. Aunque la caries es una enfermedad que puede afectar en todas las etapas de la vida, en los adolescentes es donde se presenta una mayor incidencia, así como en la etapa adulta mayor.
De no ser tratada a tiempo, la caries produce inflamación en la pulpa dentaria y posterior necrosis (muerte pulpar). Si el diente no es tratado, puede llevar posteriormente a la inflamación del área que rodea el ápice (extremo de la raíz), produciéndose una periodontitis apical, pudiendo llegar a ocasionar un absceso dental, una celulitis o incluso una angina de Ludwig, causando por vía sanguínea otro tipo de enfermedades como endocarditis bacteriana, artritis reumatoide, problemas estomacales, entre otros.
El tratamiento de la caries va a depender de lo avanzado que se encuentre. Su complicación no es solo tratar la pieza dental con obturación de algún material rehabilitador; en ocasiones es necesario efectuar tratamiento de endodoncia, lo cual pone en riesgo el órgano dentario; el tratamiento se torna más costoso en inversión de tiempo y costo. Al no poder efectuar el tratamiento endodóntico, es necesario efectuar la extracción del órgano dentario, el cual es necesario suplir con prótesis fija o removible, inclusive implante. Si no se rehabilitan, los desórdenes bucales se complican; en ocasiones no se tratan por falta de tiempo, por miedo o por costo, y a la larga deseamos el mejor de los éxitos en el peor escenario.
Algunas medidas que permiten prevenir la caries dental incluyen las siguientes:
Procure una dieta equilibrada. Evite el consumo de productos altos en azúcar y almidones (refrescos, harinas); consuma alimentos ricos en fibra.
Realice una correcta higiene dental diaria: cepille los dientes tres veces al día, o después de cada comida. Use hilo dental y utilice pasta dental que contenga fluoruro.
Ingiera fluoruro en cantidades adecuadas, si el agua de consumo no contiene fluoruro. Los dentistas pueden asesorar acerca de los suplementos que contienen fluoruro (más adelante abordaré el tema del temido flúor, del que le han dado falsos testimonios de que es malo).
Identifique y trate enfermedades tales como la anorexia nerviosa, la bulimia o el reflujo gastroesofágico, las cuales debilitan los dientes y aumentan las probabilidades de aparición de caries.
La colocación de selladores en las fosetas y fisuras puede prevenir el establecimiento y desarrollo de una lesión cariosa. Existen métodos de prevención y tratamientos de mínima invasión; hay exámenes, como el saliva check mutans, para valorar el riesgo de caries, y antes de intervenir se manejan técnicas de prevención, entre las cuales intervienen aplicaciones de flúor, barnices fluorados y selladores de resina filtrante especiales para evitar que la caries continúe y se remineralice el órgano dentario.
Realice visitas periódicas con el odontólogo, para valoración de tejidos blandos y duros, y profilaxis (limpieza). No espere a que se presente el dolor, de ningún tipo; acuda como medida preventiva. Así como monitorear lesiones frecuentes. Recuerde: la caries es 100 % prevenible. Es muy importante preservar sus órganos dentarios, ya que son vitales para su salud dental y general.