Nosotros Eventos Columnas Sociales


SU SALUD ORAL

"ENTRE EL TÚNEL OSCURO Y LA GRATITUD"

"Yo ya no sé quién soy, tampoco sé por qué estoy aquí ni como se llama este lugar. Lo único que sé, es que desde que estoy aquí, ya no tengo miedo porque aquí me quieren mucho". (Doña Mary paciente del Centro del Alzheimer 2003)

El Centro de Alzheimer de La Laguna A.C. cumple veinticinco años en la Comarca Lagunera.

El Alzheimer es una enfermedad degenerativa que ataca las partes del cerebro que controlan el pensamiento, la memoria y el lenguaje, afectando la habilidad de las personas para recordar, razonar y comunicarse. Hasta este momento es incurable, y aumenta dramáticamente con la edad.

Mi padre falleció en octubre de 1992; al poco tiempo, mi madre presenta las primeras manifestaciones de la enfermedad. Supe que padecía Alzheimer al ver una película de 1985 titulada en español ¿Te acuerdas de mí, amor? (en inglés Do You Remember Love? Sin tener idea de lo que conllevaría este padecimiento neurodegenerativo, pero con la firme convicción de acompañar y cuidar a mi mamá hasta el último día de su vida, se da inicio a esta preciosa pero difícil tarea de cuidarla más de catorce años. Días buenos, regulares, algunos muy divertidos y otros catastróficos, pero siempre, siempre acompañada y fortalecida por mi esposo Alonso y mis dos hijos Alonso y Hugo, entonces de 13 y 11 años.

Siete años después, agotada y aceptando la necesidad de ayuda, asisto a los Grupos de Apoyo para familiares de enfermos de Alzheimer que desde hace más de treinta años y hasta la fecha conduce Pily Woolf de del Río, y por cierto, los primeros que surgen en la provincia mexicana y que hasta la fecha forman parte de los servicios que se prestan en el Centro de Alzheimer de La Laguna A.C.

En estas reuniones, además de aprender estrategias de manejo del enfermo, me di cuenta de la necesidad de sus familiares de contar con una estancia para sus seres queridos que les permitiera tener un respiro de varias horas y la oportunidad de continuar con su vida laboral y social, que se ven profundamente afectadas cuando se cuida a una persona con demencia.

Invité entonces al doctor en Psicología José Luis Camarena Torres (f) y a su esposa, la doctora en Trabajo Social Olga Solares Martínez (f), para iniciar este proyecto. Ellos a su vez propusieron a la Dra. Patóloga Clínica Olga Josefina Espino Montiel (f). Realizamos un primer viaje a la Ciudad de México en contacto con la Asociación Mexicana de Alzheimer y Enfermedades Similares (AMAES) y "Alguien con quien contar IAP", donde nos acogieron y proporcionaron información y una amable disponibilidad para iluminar este camino. La psicóloga Sarita Franco de Garibay también nos acompañó, siendo un importante soporte en la planeación y ejecución de este sueño.

En noviembre de 1999 se constituyó legalmente como asociación civil sin fines de lucro El Centro de Alzheimer de la Laguna.

El primer patronato trabajó incansablemente y, presidido por Guadalupe Martínez Guerra (f), consiguió y acondicionó la casa de la Sra. Carmelita Martínez de Leal y su hija Carmelita, ubicada en la Avenida Hidalgo 2351 oriente, que nos facilitaron en comodato por diecisiete años.

Lo siguiente era capacitar a nuestro equipo de trabajo y personal de enfermería y para ello Pily Woolf de del Río nos contactó con la enfermera Maite González Cossío, recién llegada de Dinamarca. ¡Sí, en serio, de Dinamarca!, ahí estaba lo mejor y lo más actualizado del conocimiento para el cuidado especializado de enfermos de Alzheimer. Y Mayte vino a Torreón en diferentes ocasiones a darnos grandes lecciones de vida y herramientas a nuestro personal ya seleccionado y a familiares de enfermos con demencia.

En el año 2001, gracias a la gestión de Tere Viesca de Ruiz, recibimos el apoyo del entonces gobernador de Coahuila, el licenciado Enrique Martínez y Martínez, y del alcalde de Torreón, Lic. Salomón Juan Marcos, y por fin se abrió la Casa de Día para los primeros pacientes, entre ellos mi madre.

Una anécdota graciosa relacionada con la visita de estos personajes para conocer el futuro Centro de Alzheimer, nuestro proyecto y presentarles a los futuros pacientes, fue la dificultad para que doña Nico accediera a bañarse. ¿Por qué tengo que bañarme? ¡Ni que fuera a venir el gobernador! Pues sí, contestó una de sus hijas, viene el gobernador a conocerte. Doña Nico finalmente se bañó.

Leer más de Nosotros

Escrito en: Pemex

Comentar esta noticia -

Noticias relacionadas

Siglo Plus

+ Más leídas de Nosotros

LECTURAS ANTERIORES

Fotografías más vistas

Videos más vistos semana

Clasificados

ID: 2501542

elsiglo.mx