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EL ESTRÉS EN EL SER HUMANO (PARTE 9)

Así como el exceso es perjudicial, tener niveles de cortisol demasiado bajos también puede ser problemático. Una condición asociada con la falta de producción de cortisol es la insuficiencia suprarrenal (como la enfermedad de Addison). Sus síntomas pueden incluir fatiga extrema, debilidad muscular, pérdida de apetito, pérdida de peso, presión arterial baja (hipotensión), mareos, náuseas y vómitos. La insuficiencia suprarrenal es la enfermedad que ocurre cuando las glándulas suprarrenales no producen suficiente cortisol y aldosterona. Esta condición crónica afecta aproximadamente a 100-140 personas por cada millón de habitantes. Los síntomas de cortisol bajo se desarrollan lentamente y pueden confundirse fácilmente con otras condiciones. Te sientes constantemente agotado, como si tuvieras una gripe que nunca termina de irse. La fatiga es tan intensa que las actividades cotidianas se vuelven abrumadoras. Pierdes peso sin intentarlo y experimentas debilidad muscular progresiva. Una característica distintiva es la hiperpigmentación de la piel, especialmente en áreas expuestas al sol, cicatrices y pliegues cutáneos.

La enfermedad de Addison es una de las causas más comunes de insuficiencia suprarrenal. En la mayoría de los casos, el sistema inmunológico ataca por error a las propias glándulas suprarrenales, destruyendo gradualmente su capacidad de producir hormonas.

El hipercortisolismo o síndrome de Cushing es la enfermedad que ocurre cuando el cuerpo tiene demasiada hormona cortisol durante mucho tiempo. Esto puede deberse a que el cuerpo produce demasiado cortisol o a la administración de medicamentos llamados glucocorticoides, que afectan al organismo del mismo modo que lo hace el cortisol.

El hipercortisolismo puede causar complicaciones graves como hipertensión, osteoporosis, diabetes y afecciones cardiovasculares. Si no se trata, puede representar un riesgo para la vida.

La insuficiencia suprarrenal y el hipercortisolismo son dos condiciones que pueden afectar significativamente la salud y la calidad de vida. Es importante reconocer los síntomas y buscar tratamiento adecuado para evitar complicaciones graves. La rama médica especializada para cualquiera de los síntomas, por aumento del cortisol o disminución de este, es la endocrinología, para diagnosticar y tratar estas enfermedades.

La preocupación por el envejecimiento y el posible aumento del riesgo de demencia, como la enfermedad de Alzheimer, es algo común. Otros factores incontrolables incluyen la genética (la herencia de ciertas variaciones genéticas de nuestros padres biológicos) y, según algunas investigaciones, la raza y el género, aunque la razón detrás de estas diferencias aún se estudia.

Pero no todo son factores inmutables. Las personas tienen un control considerable sobre su conducta y estilo de vida, y estos pueden influir en el riesgo de ciertas enfermedades. Un ejemplo claro es la presión arterial alta, un factor de riesgo importante para enfermedades cardíacas. Reducir la presión arterial mediante cambios en el estilo de vida o medicamentos puede disminuir el riesgo de ataques cardíacos. En el caso del Alzheimer, aunque ningún factor de conducta o estilo de vida por sí solo ha demostrado prevenir definitivamente la enfermedad, la investigación sí ha identificado áreas prometedoras. Nuestro cuerpo es un templo; tomemos todas las medidas para estar lo mejor posible a pesar del estrés, a pesar de la herencia.

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Escrito en: Lucha libre Arena Olímpico Laguna

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