MUJERES UNIVERSITARIAS, ESCRIBEN SOBRE UNIVERSITARIAS, INSPIRACIÓN Y MOTIVACIÓN (PARTE V1)
DRA. MARÍA FRANCISCA MORALES FLORES
Como les venía relatando en esta experiencia tan hermosa, donde se destaca la trayectoria de profesionistas egresadas de la Universidad de Coahuila dentro del campo de Odontología, hay extraordinarias odontólogas en todas las generaciones egresadas de la Unidad Torreón y Unidad Saltillo.
Por lo pronto, entrevisté a dos amigas extraordinarias, con una trayectoria de entrega en la inclusión de personas que así lo requerían. Ahora toca el turno de la Dra. Ma. Francisca Morales Flores, quien se dedica hasta la fecha a la inclusión de las personas con Síndrome de Down, fundando una institución dedicada a mejorar la calidad de vida de ellos: la Fundación Down de La Laguna A.C.
Iniciaré con su currículum vitae, el cual es muy extenso por varios motivos. Odontóloga y ortodoncista con más de cuatro décadas de experiencia clínica, educativa y de liderazgo comunitario. Cofundadora y dirigente de la Fundación Down de La Laguna A.C., pionera en la inclusión educativa y social de personas con discapacidad, especialmente con Síndrome de Down. Amplia trayectoria en liderazgo organizacional, desarrollo de programas, procuración de fondos y representación en foros internacionales. Desde 2014, también dedicada a la promoción y gestión artística de su hijo Francisco de la Fuente Morales, integrando la inclusión de la discapacidad en el ámbito cultural y mediático.
Siendo la segunda hija de una familia de siete hermanos, sus padres Daniel Morales y Alicia Flores, decidió estudiar en la Facultad de Odontología de la U.A. de C., Unidad Torreón (en ese tiempo aún no existía la Facultad de Odontología de la Unidad Saltillo). Egresó de la X Generación 1970-1975. Posteriormente, de 1978 a 1981, se trasladó a la Ciudad de México a estudiar la especialidad de Ortodoncia en el Centro Mexicano de Ortodoncia. Ejerció práctica privada por 30 años en Torreón, Coahuila, hasta 2005. Después se dedicó a la Fundación Down, institución que fundó con otros padres el año en que nació Paco, su cuarto hijo, en 1990. Se casó con el Ing. Manuel de la Fuente Mayer en marzo de 1984, quedando viuda en octubre de 2018. Tuvieron cuatro hijos: Manuel, 42 años, ingeniero; Ilse, 38 años, licenciada en Comercio y Hotelería; Erika, 37 años, chef; y Francisco, 35 años, con Síndrome de Down, actor y ganador de un Ariel en 2017.
Relata la Dra. Paquita que sus años de estudio en Odontología fueron increíblemente felices, sin preocupaciones, solo dedicados a presentar exámenes. Las prácticas le encantaban, así como ir a observar las operaciones en la clase de Anestesia, una verdadera experiencia. Después del año de servicio social realizado en el IMSS de Ciudad Lerdo, estudió inglés en Boston, Massachusetts, Estados Unidos, en 1977. Inició su práctica dedicada exclusivamente a Ortodoncia en 1981, una especialidad que le encantó por el cambio en las sonrisas de los pacientes: un cambio que se realizaba poco a poco y que, después de dos o tres años de tratamiento, lograba una transformación total. Con el tiempo, esto le permitió establecer una relación cercana con los pacientes, lo cual también le agradó mucho. El hecho de haber conocido a su esposo en el consultorio fue, para ella, un valor agregado.
Siendo la primera mujer en Torreón con la especialidad de Ortodoncia, durante su servicio social fue invitada por una amiga a dar pláticas de Odontología Preventiva en una escuela de educación especial (fue esta experiencia la que cambiaría su forma de ver a las personas con discapacidad), con niños con Síndrome de Down y otras discapacidades. Esto la introdujo a un nuevo mundo que en esos años se consideraba "especial" y, a su vez, separado de la educación regular… un mundo aparte.
Trabajar ahí le permitió conocer que estos niños "especiales" eran alegres, interesados en lo que se les enseñaba, capaces de aprender y que la hicieron sentir bienvenida.
Un año después, su amiga la vuelve a invitar a realizar la traducción simultánea de unas pláticas que, durante una semana, impartiría un doctor proveniente de la ciudad de Los Ángeles a padres y maestros. Fue ahí donde se dio cuenta de la importancia del recibimiento del bebé que nace con una discapacidad, la forma de dar la noticia a los padres y cómo desde ahí parte el futuro del niño. La aceptación como base de un desarrollo armónico y la estimulación temprana como clave, junto con la famosa plasticidad cerebral como herramienta fundamental en los primeros años y su continuidad a lo largo de la vida. Comprendió que muchos retrasos se debían a la falta de estimulación.
Todo lo que aprendió en esa conferencia quedó guardado en su memoria y regresó a ella quince años después, cuando nació su cuarto hijo con Síndrome de Down.
Continuará…