DIFERENCIAS ENTRE EMERGENCIAS Y URGENCIAS (PARTE 3)
Emergencia: implica riesgo de vida, requiere atención médica inmediata. Urgencia: necesita atención médica a la brevedad, no implica riesgo de vida.
En el área de la odontología hay emergencias y urgencias, y los odontólogos debemos estar preparados para diferenciar, actuar, atender y, en su caso, remitir al paciente que así lo amerite a quien lo pueda atender. Recuerden que es muy importante la salud oral y todo lo que conlleva tener algún problema, ya sea con los tejidos blandos, que entra en la parte estomatológica (cara, cuello, labios, encía, lengua, carrillos, paladar blando, paladar duro, orofaringe), como con los tejidos duros (órganos dentarios, hueso periodontal, articulación temporomandibular). Estar preparado para estas emergencias o urgencias es muy importante para saber qué hacer en el momento del accidente, que va desde perder los dientes hasta atender correctamente una fractura de mandíbula o un accidente que invadió varias áreas de la cabeza, cráneo o cara, donde hubiera fractura de órbita o nariz, casos en los que sí podría perderse la vida.
Tenemos los accidentes: es muy común tropezarse con otra persona y golpearse uno la cabeza y el otro el diente; a veces hay fractura de diente o ruptura de labios. No implica riesgo de vida, pero es importante atenderlo lo más pronto posible. Si se cayó el diente, hay que recuperarlo y guardarlo. En accidentes de moto, bicicleta, carro, peleas o cualquier lesión, por mínima que parezca, hay que acudir al odontólogo, ya que en ocasiones hay fractura de mandíbula, maxilar u órbita que no se percibe de inmediato, sino hasta días posteriores. Si el accidente fue de frente y se golpearon nariz, labios o dientes, de preferencia hay que acudir al hospital para descartar posibles problemas mayores, los cuales sí pueden ser de emergencia.
Pérdida completa de dientes: sostén el diente por la corona y enjuaga la raíz si se ensució. No talles ni elimines ningún fragmento de tejido. Si puedes, inserta y mantén el diente en su alvéolo (cavidad). Si no logras hacerlo, coloca el diente en una taza con leche o agua y acude con un odontólogo inmediatamente. No olvides llevar el diente a la consulta.
Fractura dental: enjuaga tu boca con agua tibia para mantenerla limpia. Coloca compresas frías en la cara para reducir la inflamación. Acude con tu odontólogo sin pérdida de tiempo.
Mordedura de la lengua o labio: limpia suavemente la herida con una gasa y aplica compresas frías para bajar la inflamación. Si el sangrado no cesa, acude con tu odontólogo o a la sala de emergencias del hospital más cercano. Para evitar deformaciones de los tejidos, siempre será mejor contar con la opinión del odontólogo; posiblemente sea necesario suturar, y el odontólogo, o de preferencia el cirujano maxilofacial, es el adecuado para hacerlo.
Objetos atrapados entre los dientes: trata de removerlo suavemente con hilo dental. Si no logras retirarlo, acude con tu odontólogo. No trates de quitar el objeto con una navaja o con un instrumento puntiagudo.
Posible fractura de los maxilares: no muevas la mandíbula. Mantenla fija o en su lugar con un pañuelo, toalla, venda o cualquier otra prenda similar, colocándola alrededor de la mandíbula y atándola sobre la cabeza. Si hay inflamación, colócate compresas frías. Acude inmediatamente a la sala de emergencias del hospital más cercano y solicita que contacten a tu odontólogo o a un cirujano maxilofacial. Tu odontólogo de cabecera te puede apoyar.
Dolor de dientes: enjuaga con agua tibia para mantener limpia la zona. Utiliza hilo dental para remover alimentos atrapados entre los dientes. No te pongas aspirina ni ningún otro medicamento o sustancia en los dientes o las encías. Ve con tu odontólogo lo antes posible.
Si ocurriera alguna emergencia dental mientras estés de viaje, busca algún odontólogo que esté afiliado al Colegio de Odontólogos de su localidad, a la Asociación Dental Mexicana, o algún miembro de la Academia Pierre Fauchard o del International College of Dentists. De preferencia que esté certificado por algún consejo de certificación.
Por favor, comparte esta información con los profesores de tus hijos, ya que son muy comunes los accidentes en los colegios o escuelas.
Recuerden que las enfermedades orales son tan importantes como cualquier otra enfermedad en general; no pospongan su atención dental, pues puede prevenir cualquier problema mayor. Esto puede traducirse en complicaciones en su salud en general y, sobre todo, en el tipo de tratamiento, que puede resultar en un mayor número de citas y un aumento del costo económico.