Suman cuatro casos positivos de dengue en Coahuila; La Laguna se mantiene en ceros
En lo que va del año, se han notificado de manera oficial, cuatro casos positivos de dengue y una muerte en el estado de Coahuila, enfermedad transmitida por el mosquito Aedes aegypti, que suele reproducirse rápidamente durante las altas temperaturas y la temporada de lluvias. Según datos oficiales de la Secretaría de Salud estatal, tres casos de dengue fueron reportados en el municipio de Monclova y 1 en Parras de la Fuente, donde se reportó el fallecimiento.
En 2025, Coahuila cerró con 721 casos positivos de dengue y 6 defunciones mientras que de enero al 30 de diciembre de 2024, hubo 5,754 casos y 44 decesos.
El dengue (o fiebre quebrantahuesos) es una infección vírica que se transmite de los mosquitos a las personas. La Organización Mundial de la Salud (OMS), señala que la mayoría de las personas que contraen dengue no tienen síntomas. Cuando estos aparecen, los más frecuentes son fiebre alta, dolor de cabeza y en otras partes del cuerpo, náuseas y erupciones en la piel. En la mayoría de los casos se mejora en una o dos semanas, pero algunas personas sufren dengue grave y necesitan atención hospitalaria.
En los casos graves, puede ser mortal. El riesgo de contraer dengue se puede reducir protegiéndose de las picaduras de los mosquitos, sobre todo durante el día. Se puede aliviar el dolor que causa la enfermedad con fármacos como el paracetamol, pero por el momento no hay ningún tratamiento específico contra ella.
La OMS, explica que los mosquitos que transmiten el dengue están activos durante el día y que se puede reducir el riesgo de contraerlo, protegiéndose de las picaduras, con ropa que cubra el cuerpo lo máximo posible, mosquiteros en las ventanas y repelentes (que contengan dietiltoluamida, icaridina o IR3535).
Mientras que la aparición de criaderos, se puede evitar controlando y modificando el entorno para que los mosquitos encuentren lugares donde depositar sus huevos; eliminando correctamente los desechos sólidos y los hábitats artificiales que puedan acumular agua; cubriendo, vaciando y limpiando cada semana los recipientes donde se almacene agua para uso doméstico; y aplicando insecticidas adecuados a los recipientes en que se almacena agua.