El presidente estadounidense Donald Trump aseguró el martes que dará marcha atrás a sus amenazas de lanzar ataques devastadores contra Irán, dando un giro radical hacia una desescalada de la guerra cuando restaban menos de dos horas al plazo que fijó para que Teherán capitulara.
Trump anunció que postergaría sus amenazas de atacar puentes, centrales eléctricas y otros objetivos civiles iraníes, luego que Estados Unidos e Irán acordaron un alto el fuego de dos semanas que incluye la reapertura del estrecho de Ormuz. También indicó que Teherán ha propuesto un plan de paz "viable" de 10 puntos que podría ayudar a poner fin a la guerra que Estados Unidos e Israel iniciaron en febrero.
El Consejo Supremo de Seguridad Nacional de Irán informó que aceptó el alto el fuego y que iniciaría negociaciones con Estados Unidos en Islamabad a partir del viernes. Ninguno de los dos países señaló cuándo se daría inicio a el alto el fuego, y a primera hora del miércoles continuaban los ataques en Israel, Irán y toda la región.
Israel también ha aceptado el alto el fuego, según un funcionario de la Casa Blanca que habló bajo condición de anonimato al no estar autorizado a comentar públicamente. La tregua prevé que Israel y Hezbollah pongan fin a sus combates en Líbano, según el primer ministro de Pakistán, que ha estado mediando las conversaciones.
El ministro de Asuntos Exteriores de Irán, Abbas Araghchi, aseguró que su país permitirá la navegación por el estrecho bajo gestión militar iraní. De momento se desconoce si eso significaba que Irán reduciría por completo su control sobre la vía fluvial.
El plan permite que tanto Irán como Omán cobren una cuota a las embarcaciones que naveguen por el estrecho, según un funcionario regional que habló bajo condición de anonimato a fin de discutir negociaciones de las que formó parte. El funcionario subrayó que Irán usaría los fondos recaudados para su reconstrucción.
Además del control del estrecho, las demandas de Irán para poner fin a la guerra incluyen el retiro de fuerzas estadounidenses de la región, el levantamiento de sanciones y la liberación de sus activos congelados.
A lo largo de la guerra, Trump ha dado marcha atrás a repetidos plazos poco antes de que expiren.
Con el aplazamiento del martes, Trump señaló en redes sociales que tomó la decisión "basándose en sus conversaciones" con el primer ministro de Pakistán, Shehbaz Sharif, y el general Asim Munir, jefe del ejército paquistaní. Horas antes del anuncio de la tregua, Sharif publicó en la red social X un llamado a Trump a extender su plazo dos semanas para permitir que avance la diplomacia. En la misma publicación también pidió a Irán que mantuviera abierto el estrecho dos semanas.