Talan 2 jacarandas secas afuera del Centro Cultural del Norte; falta revisión en interior
Dos jacarandas de ocho metros de altura que se encontraban secas fueron taladas de la acera de la avenida Juárez que corresponde a la construcción donde se desarrolla el proyecto del Centro Cultural del Norte, frente al Bosque Venustiano Carranza. Como parte de las obras, el Departamento de Parques y Jardines también realizó la poda de otros dos ejemplares en el exterior del inmueble.
Usuarios de redes sociales criticaron la medida indicando que “llegó la taladera de árboles”, con imágenes de troncos que se encuentran tanto en el interior y exterior de la construcción, pero los cuales corresponden a talas que se hicieron antes de dichas obras.
De acuerdo con el permiso DNAV/TSPM/S/N EXP./2026, generado por la Dirección General de Medio Ambiente en respuesta a la solicitud DGMA/DNAV/088/088/2026, de la Dirección de Espacios Públicos, a cargo de Neo Alberto García Vargas, se dio la autorización para la tala de las dos jacarandas de 8 metros de altura, una de 40 centímetros de diámetro y otra de 30; así como para la poda de una jacaranda de la misma altura y 25 centímetros y de un pingüico de las mismas dimensiones.
Este viernes, el área de Parques y Jardines realizó el triturado de los desechos vegetales con la máquina del Centro de Composta y Triturado Vegetal, con lo que se está dando un reaprovechamiento a estos residuos.
En lo que respecta al arbolado que está dentro de las instalaciones de lo que será el Centro Cultural del Norte, aún no se tiene un diagnóstico del estado que guardan los árboles ni la vegetación, según dio a conocer Eduardo Salas, representante de la empresa Construcciones y Perforaciones de León, que está a cargo de los trabajos.
Señaló que a simple vista, se observan algunos árboles secos y con el tronco oscurecido, por lo que en su momento, conforme a la planeación de las obras, se solicitará a la DGMA efectuar una revisión de los mismos para determinar si se van a conservar o también será necesario retirarlos, por razones de seguridad de quienes en un futuro acudan a este centro cultural.
Considerando que es un inmueble que estuvo muchos años sin utilizar, la vegetación no tuvo el mantenimiento requerido, por lo que se tendrá que hacer una revisión profunda de las condiciones en que se encuentran.
Por su parte, el director de Servicios Públicos, Fernando Villarreal Cuéllar destacó que “no se tala un solo árbol vivo”, sino sólo aquellos que tienen los troncos y raíces secas o podridas, y que con la fuerza de los vientos podrían caer.
