El Siglo de Torreón / Fernando Compeán
Con entusiasmo y sonrisas, familias completas se dieron cita en el atrio principal de Plaza Cuatro Caminos para disfrutar de una tarde donde la música fue el hilo conductor entre generaciones. Padres, hijos y amigos compartieron el orgullo de ver a los pequeños talentos en escena, creando un ambiente cálido y lleno de aplausos sinceros. Cada interpretación despertó emociones, convirtiendo el encuentro en una experiencia entrañable para todos los presentes.
El público, atento y participativo, celebró cada pieza interpretada por los alumnos de los colegios invitados, reconociendo el esfuerzo y dedicación de los niños. Entre notas, alegría y convivencia, los asistentes vivieron un momento especial que reafirmó el valor del arte en la formación y unión de la comunidad, dejando una grata impresión que seguramente permanecerá en su memoria.