La humedad puede afectar el calzado y provocar malos olores; algunos trucos ayudan a conservarlo limpio y en buen estado.
Los tenis son uno de los tipos de calzado que más fácilmente pueden acumular humedad, ya sea por la lluvia, el sudor, guardarlos sin estar completamente secos o permanecer en lugares con poca ventilación. Con el paso del tiempo, esta humedad puede provocar malos olores, sensación de encierro y hasta favorecer la aparición de bacterias y hongos en el interior.
Además de afectar la higiene, la humedad constante puede deteriorar los materiales del calzado, haciendo que la tela pierda su apariencia, que los pegamentos se debiliten o que algunas partes se deformen. Por eso es importante actuar a tiempo y aplicar algunos métodos sencillos para mantener los tenis limpios, secos y en mejores condiciones.
Papel absorbente para eliminar la humedad
Una opción práctica es colocar papel periódico, servilletas o toallas de papel dentro de los tenis. Este material ayuda a absorber el agua acumulada en el interior. Lo recomendable es cambiarlo varias veces hasta que el calzado quede completamente seco.
VENTILACIÓN ADECUADA
Después de usar los tenis, especialmente si quedaron húmedos, colócalos en un lugar fresco y con buena circulación de aire. Evita guardarlos inmediatamente en espacios cerrados como mochilas, clósets o bolsas, ya que esto puede aumentar el olor a humedad.
BICARBONATO DE SODIO CONTRA LOS MALOS OLORES
El bicarbonato es un aliado para combatir la humedad y los olores desagradables. Espolvorea una pequeña cantidad dentro del tenis y déjalo actuar durante la noche. Al día siguiente, sacude el exceso o retíralo con un cepillo.
EVITA EL CALOR EXCESIVO
Aunque puede parecer buena idea secarlos rápidamente con sol intenso, secadora o fuentes de calor, esto puede dañar algunos materiales y hacer que pierdan su forma. Lo mejor es permitir un secado natural y gradual.
OTROS CONSEJOS ÚTILES
Retira las plantillas para que se sequen por separado.
Lava o limpia los tenis con frecuencia según el material.
No uses el mismo par todos los días si aún conserva humedad.
Guarda el calzado únicamente cuando esté completamente seco.
Con estos cuidados es posible prolongar la vida útil de los tenis y evitar que el olor a humedad se convierta en un problema permanente.