El ministro de Defensa de Alemania pareció tomarse con calma el sábado el anuncio del Pentágono de que Estados Unidos planea retirar del país a unos 5,000 soldados, el más reciente intento del presidente Donald Trump de reducir el compromiso de Estados Unidos con la seguridad europea.
Boris Pistorius afirmó que la reducción, con la que Trump ha amenazado durante años, era esperada, y señaló que las naciones europeas necesitaban asumir una mayor responsabilidad por su propia defensa. Pero también subrayó que la cooperación en materia de seguridad beneficiaba a ambas partes de la asociación transatlántica. "La presencia de soldados estadounidenses en Europa, y especialmente en Alemania, favorece nuestros intereses y los de Estados Unidos", declaró Pistorius a la agencia de noticias alemana dpa.
La retirada prevista enfrentó una resistencia bipartidista en Washington, donde las críticas de los demócratas no se hicieron esperar, mientras que los republicanos externaban su preocupación de que ello enviaría la "señal equivocada" al presidente ruso Vladímir Putin, cuya invasión a gran escala de Ucrania entró recientemente en su quinto año.
La decisión de Trump se produce mientras arremete contra los aliados europeos por su falta de disposición a sumarse a la campaña de Estados Unidos e Israel contra Irán. Ha criticado a líderes como el canciller alemán Friedrich Merz, el presidente del Gobierno español Pedro Sánchez y el primer ministro británico Keir Starmer.
Actualmente, el Ejército estadounidense tiene una presencia masiva en Alemania con más de 36,000 soldados en servicio activo, distribuidos en varias instalaciones clave del país, entre ellas la base aérea de Ramstein, el cuartel general en Wiesbaden, las áreas de entrenamiento de Grafenwöhr y Hohenfels en Baviera, la base aérea de Spangdahlem y el complejo militar de Stuttgart.
El canciller alemán, Friedrich Merz, quien acusó al mandatario republicano de haber sido "humillado" por Teherán en las negociaciones para alcanzar un acuerdo final al conflicto. Pese a que Merz fue uno de los primeros líderes europeos en apoyar los ataques de EUA e Israel a Irán, su posición se ha vuelto más crítica con el paso del tiempo. La postura del canciller alemán le han valido los reproches del republicano, que ayer advirtió a Merz, que debería ocuparse más de "arreglar" su país "roto" y poner fin a la guerra en Ucrania, que en "interferir" en el conflicto con Irán.
Trump ha criticado repetidamente a sus aliados europeos por no acudir al llamado de Washington, que junto con Tel Aviv inició la guerra contra Teherán el pasado 28 de febrero, sin consultar o comunicar nada previamente a sus socios de la OTAN.