Hidden Marina formará parte de la Fase I de la ciudad linear. Imagen NEOM.
Los proyectos arquitectónicos parten de una idea que puede ser prudente o audaz, incluso fuera de los límites de nuestra razón. Los arquitectos, además de componer o proyectar, están dotados de la capacidad de ser profetas, de ver el futuro.
The Line (“La Línea”), conocida con este nombre por su diseño alargado, representa una visión que escapa de toda lógica en la construcción convencional de las urbes. Esta ciudad lineal representa una aventura que solamente puede ser posible en Arabia Saudita.
Dentro del programa Saudí Vision 2030 —iniciativa gubernamental que pretende diversificar la economía y la cultura del reino—, este nuevo desarrollo urbano es solamente el pivote que detonará otros proyectos en el área geográfica llamada NEOM, entre los que se encuentran Magna, una región costera futurista; Sindalah, una isla que funciona como destino turístico de lujo; Trojena, un retiro de invierno en el desierto; Oxagon, un hub industrial flotante, y otros destinos vanguardistas.

REIMAGINAR EL DISEÑO URBANO
The Line fue originalmente anunciada en 2021 y conforma el más grande y ambicioso proyecto de construcción en el mundo, aunque también el más controvertido y distópico. Se trata de una ciudad disruptiva que se extenderá por el desierto a lo largo de 170 kilómetros y contará con una altura de 500 metros y un ancho de 200 metros. Por sus dimensiones, dará la impresión de ser una gran muralla con acabado espejo por ambos lados, lo que permitirá reflejar y apreciar toda la belleza del paisaje circundante. Recordemos que el desierto árabe forma parte de la identidad y la cultura de este hermoso país.
Es una propuesta que nos invita a reimaginar por completo cómo diseñamos y construimos los espacios urbanos del siglo XXI y los venideros. Su arquitectura y sus soluciones de movilidad son consideradas de vanguardia, ya que no habrá automóviles ni carreteras, y será alimentada totalmente por energías renovables.
Generará cero emisiones de carbón y contará con una gran cantidad de drones, robots y sistemas de inteligencia artificial que controlarán varios equipamientos urbanos, la climatización y los medios de transporte. Entre estos últimos destaca, en la parte inferior del conjunto, un tren de alta velocidad que permitirá el desplazamiento de un gran volumen de pasajeros a lo largo de toda la ciudad, en solamente 20 minutos de principio a fin.
La ciudad está pensada para albergar a 10 millones de personas dentro de un entorno limpio, eficiente y sostenible. Además, combinará usos mixtos que incluirán áreas residenciales, comerciales, escolares y de oficinas. Su huella total será de solamente 34 kilómetros cuadrados.

¿UN SUEÑO IMPOSIBLE?
La idea original era que The Line fuera terminada en el año 2030, pero es financiera y logísticamente imposible al día de hoy. La inversión inicial para el proyecto fue estimada en 1.5 billones de dólares, pero el cálculo final ronda los 8.8 billones de dólares, más de ocho veces el producto interno bruto (PIB) de Arabia Saudita.
Debido a estas proyecciones, al inicio se pensó que no pasaría de la fase de renders o de las animaciones presentadas en internet. No obstante, en 2022 se comprobó que los trabajos de excavación en toda su longitud ya habían iniciado exitosamente y, a pesar de que en 2024 hubo rumores de que su alcance se había reducido drásticamente por falta de financiamento, las labores de construcción no se detuvieron.
Desde el comienzo ha habido cambios en los puestos directivos del proyecto para darle un nuevo impulso a las obras, aunque nunca se dieron explicaciones al respecto. Actualmente, de acuerdo con los últimos datos que se han dado a conocer, la cabeza de esta gran empresa es Aiman Al-Mudaifer, el nuevo CEO de NEOM.
Hoy, después de cuatro años de haber iniciado las excavaciones, The Line sigue siendo una idea muy descabellada para muchos, pero no deja de ser muy viable para otros.
Con el paso del tiempo se realizaron los ajustes pertinentes que han permitido recalibrar el proceso de construcción más que promover una cancelación definitiva. El primer paso ha sido enfocarse en erigir módulo por módulo de la ciudad, un proceso que puede continuarse de manera gradual a lo largo de varias décadas.
La Fase I ha sido definida como la prioridad; consiste en tres módulos de 800 metros de largo (2.4 kilómetros en total) y 500 metros de alto cada uno, es decir, una parte minúscula en comparación con la totalidad del proyecto. Si bien esta etapa equivale a construir dos filas de 40 edificios iguales al One World Trade Center de Nueva York uno al lado del otro, contempla solo el dos por ciento de la visión original de The Line. El costo de este tramo será de alrededor de 370 mil millones de dólares.

MINILINE
La fase conocida como Miniline —o Hidden Marina— tendrá un puerto totalmente artificial que desembocará en el Mar Rojo e incluirá el estadio NEOM, que se encontrará a 350 metros sobre el nivel del suelo y que se pretende sea una de las sedes de la Copa Mundial de Fútbol de la FIFA en 2034.
La Miniline está conformada por los módulos 45, 46 y 47. Los dos primeros parecen estar ya muy avanzados y el último se encuentra en sus etapas iniciales. Se trata del mayor ejercicio de pilotaje del mundo, pues se colocarán más de 16 mil pilotes para su cimentación, algunos de los cuales tendrán una longitud de hasta 70 metros. Para tener un punto de comparación sobre la dimensión de esta obra, el rascacielos Burj Khalifa de Dubái —el edificio más alto a nivel global— solamente requirió 192 pilotes.
Otro avance significativo es su sistema de drenaje, compuesto por una gran cantidad de bombas, canales, depósitos y tuberías, y diseñado para mantener el agua subterránea fuera de la zanja de excavación antes de que se puedan comenzar los trabajos de cimentación. Este sistema hidráulico desemboca, después de un largo trayecto, en las aguas del Mar Rojo.
Esta zona, además, cuenta con un parque eólico cercano y un campamento para trabajadores en el sur. Grandes flotas de vehículos, zonas de montaje y nuevas comunidades han estado apareciendo en sus cercanías desde el comienzo de los trabajos.
Cuando la Fase I esté concluida, otro gran reto será convencer a 300 mil personas para que se muden a esta zona de The Line. Será un primer paso que ayudará a evaluar si el resto del proyecto se completará con éxito.
De lo que sí estamos seguros es de que los planes originales no se concretarán en un futuro próximo, pero las obras seguramente continuarán. Tomando como base el avance actual, todavía faltarían más de 280 años de construcción. Por el tamaño que representa el reto, no dejan de generarse las mismas dudas: ¿Será este megaproyecto un experimento urbano y arquitectónico exitoso? ¿Los planes en NEOM son desorbitados y poco realistas? Ya lo veremos con el tiempo, pero algo es seguro: el pueblo de Arabia Saudita nos dará el ejemplo de cómo se debe soñar con una ecociudad que nunca fue una utopía, sino que será toda una realidad.