Foto proporcionada por la oficina policial del condado de Martin, Florida que muestra a Tiger Woods, tras su arresto el viernes pasado.
- Tiger Woods salió de la cárcel y se sentó en el asiento del pasajero de una camioneta SUV, con el rostro tan vacío como en su foto policial, dirigiéndose hacia un futuro nuevamente lleno de incertidumbre.
El siguiente paso en el plano legal es enfrentar cargos por conducir bajo los efectos del alcohol o sustancias, daños a la propiedad y negarse a someterse a una prueba de orina, que llevó a que pasara ocho horas el viernes en la cárcel del condado de Martin, a unos 15 millas de su casa en Jupiter Island, Florida.
Su representante en Excel Sports, Mark Steinberg, no respondió el sábado a una solicitud de comentarios sobre el arresto de Woods.
Este arresto llega en un mal momento para el jugador más influyente del deporte.
Woods había dicho a principios de la semana que intentaba ponerse en forma para el Masters que se celebrará del 9 al 12 de abril, aunque su participación parece ya poco probable.
"Este cuerpo no se recupera como cuando tenía 24, 25", admitió esta semana Woods, quien cumplió 50 años a finales del año pasado.
También estaba a pocos días de tomar una decisión sobre si sería el próximo capitán de la de Estados Unidos en la Copa Ryder para los partidos de 2027 en Irlanda.
Y el 5 de abril tiene previsto estar en Augusta, Georgia, con el presidente del Masters, Fred Ridley, para celebrar un proyecto en "The Patch", el apodo de un campo municipal de golf donde el equipo de diseño de Woods creó un recorrido corto junto con una importante modernización del campo público.
Woods también es el presidente del Future Competition Committee, que está remodelando el modelo de torneos del PGA Tour. El director ejecutivo del circuito, Brian Rolapp, pronosticó avances significativos este verano.