Torreón enfrenta el cambio climático con políticas públicas y planeación estratégica
En los últimos 50 años, la temperatura media en Torreón ha aumentado hasta 1.75 grados centígrados y, en un escenario catastrófico, podría alcanzar un incremento de 5 grados en las próximas décadas.
Esta tendencia se refleja en un aumento del 147 por ciento en los días con temperaturas mayores a 35 grados y del 28 por ciento en jornadas por encima de los 30 grados. Lo que antes era un clima cálido ahora se ha transformado en registros extremos, pues en los años 70 se contabilizaban unos 200 días al año con temperaturas superiores a 30 grados, mientras que hoy se alcanzan hasta 150 días por encima de los 35 grados.
Ante este panorama, Torreón emprendió una estrategia climática robusta como parte de su adhesión voluntaria al Pacto Global de Alcaldes por el Clima y la Energía, firmado en 2022.
Gracias a los avances reportados en 2025, el municipio fue reconocido en las categorías de mitigación y adaptación al cambio climático, obteniendo nuevas medallas en el ciclo 2026 del sistema internacional GCoM.
Este reconocimiento avala el trabajo técnico del Instituto Municipal de Planeación y Competitividad (Implan) y la Dirección General de Medio Ambiente, que elaboraron tres instrumentos clave, como son el Inventario de Emisiones de Gases de Efecto Invernadero, el Análisis de Riesgos y Vulnerabilidades Climáticas y el Plan de Acción Climática.
El inventario reveló que Torreón generó en 2016 un total de 2,944,000 toneladas de dióxido de carbono equivalente, siendo el transporte terrestre responsable del 34 por ciento de estas emisiones.
Además, el municipio representa el 57 por ciento del total de emisiones de gases de efecto invernadero de la Comarca Lagunera. El análisis de riesgos climáticos identificó amenazas como temperaturas extremas, lluvias intensas, sequías, ondas de calor e inundaciones pluviales, condiciones que afectan tanto la infraestructura urbana como la salud pública.
Como respuesta, el Plan de Acción Climática se dividió en siete ejes temáticos, que son la gestión de residuos, uso eficiente de energía, desarrollo urbano sostenible, restauración forestal, calidad del aire, manejo responsable del agua y movilidad sostenible.
En el corto plazo se proponen medidas como el rediseño del transporte público, la implementación de sensores para monitorear la calidad del aire y campañas de arborización. A mediano y largo plazo se prevé la construcción de plantas de segregación de residuos, centros de transferencia modal y la renovación de flotillas con vehículos de bajo consumo.
Además, Torreón desarrolló un Manual de Lineamientos para Infraestructura Verde, con técnicas específicas adaptadas a las condiciones locales para reducir las temperaturas urbanas, mitigar riesgos de inundaciones y fomentar la biodiversidad.
Este manual incluye una red de infraestructura verde basada en nodos vegetales -parques y plazas- y corredores naturales que conectan ecosistemas.
La participación de Torreón en este mecanismo internacional refleja el compromiso del gobierno municipal por incorporar criterios de sostenibilidad y resiliencia en la planeación del desarrollo urbano. Con este reconocimiento, la ciudad reafirma su compromiso de continuar impulsando acciones que fortalezcan la resiliencia del municipio, mejoren la calidad de vida de la población y contribuyan al cumplimiento de los objetivos internacionales en materia de acción climática.
Torreón busca ser una ciudad resiliente con acciones concretas y planificadas, aunque los diagnósticos ya elaborados deben convertirse en ejecución para evitar que el impacto climático continúe agravándose.