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El inicio de 2026 en la región lagunera ha estado marcado por la mala calidad del aire. Las bajas temperaturas registradas en las últimas semanas han provocado fenómenos de inversión térmica que atrapan los contaminantes en las capas más bajas de la atmósfera, justo donde la población los respira, agravando los padecimientos respiratorios y cardiacos.
De acuerdo con los reportes de la estación de Monitoreo Ambiental y la aplicación Aire Torreón, la calidad del aire se ha mantenido entre los rangos de “Mala” y “Muy mala” durante los últimos días. Este viernes se reportó como “Mala”, con un nivel de riesgo alto, al superar los límites recomendados en partículas PM10, PM2.5, ozono y otros indicadores.
La inversión térmica ocurre cuando el aire frío, más denso, queda atrapado en las capas inferiores de la atmósfera, impidiendo que el aire caliente ascienda. Esta condición provoca que los contaminantes se acumulen cerca del suelo, aumentando el riesgo de enfermedades respiratorias. En Torreón, este fenómeno se presenta con mayor frecuencia entre diciembre y febrero, cuando las mañanas son frías y despejadas, y las concentraciones de partículas suspendidas, óxidos de nitrógeno y monóxido de carbono alcanzan sus niveles más altos del año.
A la inversión térmica se suman las actividades propias de la temporada decembrina, como son mayor tránsito vehicular, consumo de energía, quema de materiales pirotécnicos, uso de chimeneas y fogatas. Según registros históricos, los días con mayor concentración de partículas dañinas han sido el 25 de diciembre y el 1 de enero. De acuerdo con la Dirección de Medio Ambiente, estos factores, junto con las fogatas encendidas por personas en situación de calle, generan picos constantes en los niveles de contaminación.
Uno de los aspectos más preocupantes es el uso de pirotecnia, prohibida en Coahuila pero aún común en celebraciones. A ello se suma el parque vehicular de la ciudad, con alrededor de 10 mil unidades de transporte público, muchas sin verificación ambiental, lo que incrementa las emisiones.
El semáforo de calidad del aire en rojo y naranja ha llevado a las autoridades a recomendar evitar actividades físicas al aire libre, especialmente para grupos sensibles como niños, adultos mayores y personas con enfermedades respiratorias o cardiacas. La acumulación de partículas PM10 y PM2.5 es particularmente nociva, ya que penetra en los pulmones y puede provocar daños crónicos.
Las autoridades municipales han exhortado a la ciudadanía a consultar los reportes de calidad del aire y adoptar medidas preventivas como la afinación de vehículos, la reducción del uso excesivo del automóvil, la plantación de árboles y el fomento de medios de transporte no motorizados.