Imagen: Freepik
Las transmisiones deportivas actuales hacen que los eventos lleguen a todos los rincones del mundo, tanto en tiempo real como diferidos, para que la afición pueda presenciarlos sin importar las barreras geográficas.
Podemos atribuir el origen de las transmisiones deportivas a un acontecimiento importante ocurrido en 1899: la Copa América de Vela celebrada en Nueva York. Debido a que las embarcaciones participantes se encontraban en mar abierto, era imposible reportar lo sucedido en tiempo real, pues había que esperar a que regresaran a la costa para obtener información. No obstante, el dueño del periódico New York Herald, James Gordon, contrató al ingeniero electrónico Guglielmo Marconi para que lo ayudara a resolver este problema.
Marconi instaló equipos de telegrafía inalámbrica en dos barcos que seguían la competencia. Gracias a esto, a la vez que se llevaba a cabo la regata, los operadores de los telégrafos enviaban ráfagas de códigos morse con la información más relevante de la justa deportiva. Las señales eran recibidas en Navesink, Nueva Jersey, y en Nueva York. Luego, los mensajes eran enviados por telégrafo convencional o teléfono a la redacción del periódico para ser publicados casi de forma instantánea en pizarras informativas desplegadas en el exterior del edificio, lo que atraía la atención de las multitudes.
Este fue un parteaguas y, gracias a los avances tecnológicos que surgieron después, se han hallado diversas alternativas para producir contenido deportivo de calidad en tiempo real.
LA RADIO
Al ser un medio de comunicación masivo, la radio permitió que gran parte de la población se enterara en conjunto de los encuentros deportivos en tiempo real. Antes de esto, si la afición no estaba presente en los estadios, tenía que esperar al día siguiente para informarse sobre lo sucedido por medio de la prensa escrita.
El año de 1921 fue clave, pues en él se realizó la primera transmisión radiofónica en vivo de un evento deportivo, en específico, un partido de beisbol a través de la estación KDKA de Pittsburgh. Harold Arlin fue el encargado de narrar el juego de los Pittsburgh Pirates contra los Philadelphia Phillies. Luego de este hito, las ligas universitarias también incursionaron en el mundo de las transmisiones y para octubre del mismo año lo hizo el futbol americano universitario.
La radio permitió que los aficionados vivieran experiencias más cercanas, logrando sentirse parte de las competencias sin tener que estar presentes en el lugar donde se llevaran a cabo. Así, este medio se convirtió en el principal para la difusión deportiva, al menos hasta que las pantallas se abrieron camino en los hogares de cada familia.

LA TELEVISIÓN
En 1936 se realizaron los Juegos Olímpicos en Berlín, donde se hizo la primera transmisión audiovisual en tiempo real, suceso que marcó la historia de cómo vemos las competencias deportivas.
La empresa alemana Telefunken fabricó cámaras gigantescas que fueron apodadas “cañones de televisión” debido a su forma y tamaño. Eran tan pesadas que su instalación era sumamente difícil.
Estas máquinas transmitían imágenes con una resolución de 180 líneas. Aunque actualmente las pantallas 4k ofrecen más de dos mil líneas, para la época aquello era algo nunca antes visto.
En ese momento no era común que todos contaran con un televisor en casa, ya que se trataba de electrodomésticos caros, por lo que el gobierno alemán instaló alrededor de 28 salas de televisión gratuitas entre Berlín y Potsdam, con una capacidad de entre 20 y 40 personas cada una, además de adaptar algunos teatros con mayor capacidad.
Se calcula que aproximadamente 160 mil personas disfrutaron de estos espacios, viviendo de este modo la sensación de estar presentes en el evento sin tener que estar en las gradas de cada sede.
La evolución de los televisores ayudó a la expansión de las coberturas de este tipo. En Estados Unidos, cadenas como ABE o NBC comenzaron a transmitir partidos en mayor cantidad y calidad de imagen.
Con el pasar del tiempo, estas transmisiones han contribuido significativamente a los ingresos de los equipos deportivos, pues se volvieron un medio para obtener ganancias por publicidad.
STREAMING
Gracias a los avances tecnológicos, desde Internet hasta los teléfonos inteligentes, se ha incrementado el acceso a la difusión deportiva. Nunca se habían podido ver competencias de forma tan instantánea.
En las redes sociales, los aficionados incluso pueden comentar sobre el evento que están presenciando, creando espacios para compartir la pasión por el deporte. Sumado a ello, los atletas también aprovechan las plataformas digitales para conectar de forma directa con sus seguidores y compartir material exclusivo con ellos.
El streaming ha tomado una fuerza gigante. Actualmente es la fuente principal de entretenimiento en el mundo, incluyendo, por supuesto, los deportes. Sin importar cuál sea la disciplina, siempre habrá un sitio en línea donde se pueda encontrar una transmisión.

Se cree que el primer servicio de este tipo fue el WWE Network, lanzado por la WWE, donde se podían sintonizar todos los eventos de esta compañía, tanto en tiempo real como en diferido.
Las grandes firmas de streaming incluso ya tienen convenios con distintos torneos para ser transmitidos a través de sus plataformas. Por ejemplo, HBO Max tiene a su cargo los partidos de la Champions League, Prime Video los de la NBA y, en México, Amazon tiene los derechos sobre los partidos de las Chivas.
EXPERIENCIAS MÁS INMERSIVAS
Los avances tecnológicos han permeado en otras áreas del deporte. Las cámaras de alta velocidad, por ejemplo, graban a detalle a los jugadores, lo que les permite identificar movimientos para mejorar sus técnicas. También existen sensores que miden la intensidad del esfuerzo físico, siendo un apoyo relevante en los planes de entrenamiento.
Una de las herramientas más famosas en los partidos contemporáneos es el VAR (Árbitro Asistente de Video, por sus siglas en inglés), diseñado para ayudar al árbitro a tomar decisiones correctas. Para ello se usan cámaras de alta velocidad desde distintas perspectivas, de modo que es posible evaluar cada jugada a detalle y determinar si hay una falta o no.
La cámara del VAR, además de ser un recurso que da credibilidad al desarrollo del juego, también tiene como función añadir dramatismo, facilitando ver detalles como las expresiones de los jugadores o los balones deformados cuando los golpean.
Existen, además, sistemas automáticos —mayormente utilizados en el tenis— para detectar si la pelota se encuentra dentro de los límites de la cancha, lo cual disminuye los errores humanos.
La realidad aumentada es otra herramienta que promete un sinfín de posibilidades en el contexto deportivo, pues añade elementos digitales, como hologramas, sobre las imágenes reales captadas por las cámaras, lo que permite a los espectadores darse una mejor idea de las variantes que intervienen en los partidos. En el futbol es común que se use para mostrar líneas de distancia y así visualizar el recorrido de los jugadores, así como para recrear las jugadas realizadas. A su vez, esta tecnología posibilita que la publicidad aparezca de forma dinámica, por ejemplo, sobre la cancha.
En conjunto, todos estos recursos conceden a los espectadores experiencias que van más allá de una simple transmisión deportiva; sin embargo, no hay que olvidar que nada de esto se hubiera logrado sin los cimientos establecidos del siglo XIX, por muy arcaicos que parezcan ahora.