Tras críticas de Trump, Carney dice que negociaciones comerciales con EU son “desagradables'
El primer ministro de Canadá, Mark Carney, declaró el jueves que las negociaciones comerciales con Estados Unidos se habían vuelto “desagradables” después de que el presidente estadounidense Donald Trump arremetió contra su vecino del norte y contra el gobierno canadiense, mientras amenazaba con aumentar sus aranceles.
Carney señaló que Canadá sigue siendo parte de negociaciones a pesar de los comentarios de Trump, y describió las conversaciones como una lucha para proteger a los trabajadores y las empresas canadienses.
“Esta es una negociación complicada”, afirmó Carney en francés. “Se podría decir ‘desagradable’. Pero es una cuestión sobre los empleos de los canadienses. Es una cuestión sobre el futuro de las empresas canadienses”.
Trump criticó a Canadá durante un discurso en Las Vegas el miércoles.
“Canadá es desagradable. Lo es. Son desagradables”, comentó Trump. “Adoro a su gente, pero son desagradables. Un liderazgo desagradable”.
Carney comentó que “estamos en medio de una guerra arancelaria con los estadounidenses”, pero se rio cuando le preguntaron por la descripción de Trump. Indicó que los negociadores canadienses se encontraban en Washington esta semana y que tenía previstas más conversaciones con Trump después de hablar con él la semana pasada.
Estados Unidos ya implementó aranceles sobre el acero, el aluminio y los automóviles canadienses. Trump ha amenazado con imponer aranceles del 50% a más productos canadienses a partir del 19 de agosto.
Los aranceles son impuestos a las importaciones, que las empresas luego suelen trasladar a los consumidores en forma de precios más altos. Trump asegura que los costos creados por los aranceles obligarán a que la manufactura se traslade a Estados Unidos, aunque hay poca evidencia de ello en los datos económicos.
Las amenazas arancelarias de Trump y sus reiteradas insinuaciones de que Canadá debería convertirse en otro estado de Estados Unidos han enfurecido a muchos canadienses, lo que ha llevado a un gran número de ellos a cancelar sus viajes a Estados Unidos.
El representante comercial de Estados Unidos, Jamieson Greer, ha argumentado que Canadá y China son los únicos dos países que han tomado represalias contra los aranceles de Trump, y entre sus preocupaciones mencionó las restricciones a la venta de alcohol estadounidense en algunas provincias canadienses. Funcionarios canadienses afirman que sus contramedidas fueron una respuesta a los aranceles ya existentes de Estados Unidos.
Los comentarios más recientes se dieron tras meses de tensiones. En el Foro Económico Mundial en Davos, Suiza, en enero, Carney criticó a las grandes potencias por usar la coerción económica contra países más pequeños, lo que llevó a Trump a responder: “Canadá vive gracias a Estados Unidos. Recuerda eso, Mark, la próxima vez que hagas tus declaraciones”.
Canadá es uno de los principales socios comerciales de Estados Unidos, y la medida amenaza con aumentar todavía más los precios en un momento en que los estadounidenses ya han expresado su frustración debido al alto costo de vida, mientras se acercan las elecciones legislativas del 3 de noviembre.
Carney indicó que los aranceles existentes de Estados Unidos sobre el aluminio han contribuido a un aumento del 58% en los precios del aluminio en Estados Unidos.
“No es una buena situación para las empresas estadounidenses”, expresó Carney.