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La emergencia ambiental en torno a la refinería de Dos Bocas, en Paraíso, Tabasco, continúa escalando tras el incendio que dejó cinco trabajadores muertos, ahora con la presencia de una extensa mancha de hidrocarburos en el Río Seco, lo que ha encendido las alertas entre autoridades y habitantes de la región.
La Secretaría de Medio Ambiente y Desarrollo Sostenible (Semades) informó que ya inició labores de contención y recolección de residuos, mediante la instalación de barreras de protección y el uso de material absorbente especializado para mitigar los daños ambientales en el afluente.
No obstante, la dependencia no ha detallado la magnitud del derrame, ni la extensión de la contaminación, ni el avance de los trabajos, además de que tampoco ha confirmado si este daño es consecuencia directa del incendio ocurrido en el complejo petrolero.

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Al momento, el suceso se encuentra controlado y no representa riesgo para la población ni para las y los trabajadoresDe acuerdo con información publicada por el diario Reforma, la contaminación ha generado preocupación entre pobladores y pescadores, quienes han visto afectadas sus actividades tras la restricción de navegación y la presencia de residuos de hidrocarburos.
Como parte de las medidas preventivas, autoridades también ordenaron la prohibición de navegación en el Río Seco, ante el riesgo que representan los contaminantes para la seguridad y el ecosistema.
En el Ejido Puerto Ceiba, en Paraíso, pescadores denunciaron que los peces capturados presentan señales evidentes de contaminación.
“Tienen un olor fuerte como a aceite o petróleo, ya no sirven para consumo”, explicó Ángel Gustavo, uno de los afectados, quien señaló que han tenido que desechar su producto, lo que impacta directamente en su economía.
A estos testimonios se suman los reportes recabados por Reforma, donde trabajadores del río y comerciantes expresaron su preocupación por la pérdida de ingresos.
“¿A dónde vamos a acudir si dependemos del río?”, cuestionó un pescador, mientras que una vendedora lamentó que ya no tiene producto que ofrecer debido a la desconfianza generada por la contaminación.
Imágenes difundidas en la zona muestran una mancha oscura extendiéndose sobre el Río Seco, cerca de la Refinería Olmeca, proyecto que ha sido señalado por sobrecostos —de 8 mil a más de 25 mil millones de dólares— y fallas operativas.
Aunque el titular de Semades, Gary Arjona, aseguró que la situación está bajo control y negó la existencia de mortandad de peces, habitantes han documentado lo contrario mediante videos en redes sociales.
En el ámbito político, la diputada Orquídea López Yzquierdo exigió a Pemex y al Gobierno federal esclarecer lo ocurrido y transparentar el origen del derrame.
“Queremos que nos hablen con la verdad”, afirmó, al cuestionar la falta de información clara sobre las causas y riesgos de la contaminación.
Por su parte, el alcalde de Paraíso, Alfonso Baca Sevilla, advirtió que la zona carece de infraestructura adecuada para atender emergencias, al señalar que existe una sola vía de acceso y salida, lo que complicó la atención del incendio.
La situación en Dos Bocas no es inédita. En 2024, el Río Seco ya había registrado episodios de contaminación con mortandad de peces, lo que refuerza las preocupaciones sobre la seguridad y operación de esta obra estratégica.