El Ferrocarril del Istmo de Tehuantepec (FIT) presentó en 2020 una Manifestación de Impacto Ambiental (MIA) que puso el acento en la corrección geométrica de la vía como condición para operar con seguridad.
El documento, que se presentó a la Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales (Semarnat), fijó como eje técnico la rectificación de 32 curvas y la rehabilitación profunda de tramos críticos.
La MIA delimitó la intervención a 132.824 kilómetros, desde el kilómetro 96+146 hasta el 213+550 y del 226+200 al 241+280, entre Veracruz y Oaxaca.
Sin embargo, ambientalistas del Centro de Estudios para el Cambio en el Campo Mexicano (Ceccam) advierten que ese alcance dejó fuera segmentos completos rumbo a Salina Cruz.
El estudio, indicaron, ubica el inicio "en inmediaciones de Medias Aguas, Veracruz", y el cierre "delante de Tolosita, Oaxaca", zona donde ocurrió el descarrilamiento, el pasado 28 de diciembre, sin detallar obras posteriores hacia el Istmo.
En varios videos difundidos en redes sociales se observa que en parte de la vía lucen durmientes de concreto y metros adelante, en la curva donde se descarriló el tren, hay durmientes con madera podrida.
En ese corredor, el estudio técnico identificó que las curvas con radios reducidos y grados de curvatura elevados constituían el principal factor limitante para la velocidad, la estabilidad del material rodante y el costo de mantenimiento, por lo que se determinó su corrección como una acción prioritaria del proyecto.
La MIA detalló que las 32 curvas a rectificar presentan longitudes que van desde poco más de 150 metros hasta tramos superiores a dos kilómetros, y que su modificación se realizaría sin salir del derecho de vía, con ajustes al trazado y la construcción de nueva plataforma ferroviaria.
El objetivo explícito fue reducir el grado de curvatura, mejorar el radio de giro y permitir mayores velocidades de operación, con menores riesgos de desplazamiento lateral.
Entre las acciones contempladas están el cambio de rieles en mal estado, la sustitución de durmientes, la renovación del balasto, trabajos de nivelación y, en su caso, la reconformación de terraplenes.
TRAMO CRUCIAL
La rehabilitación de vías ferroviarias del Tren Transístmico (Línea Z) de Coatzacoalcos a Salina Cruz, crucial para el Corredor Interoceánico del Istmo de Tehuantepec, costó el doble de lo planeado, y se proyectó que culminaría en diciembre de 2025.
La paraestatal Ferrocarril del Istmo de Tehuantepec (FIT) admitió en un documento de abril de 2024 que no se habían logrado terminar los trabajos para nivelar el tramo de 227 kilómetros, que iban a costar 8 mil 657 millones de pesos, por lo que ahora, el gasto final estimado sería de 16 mil 630 millones de pesos.