Trump alienta a líderes de América Latina a usar a sus ejércitos contra cárteles
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El presidente Donald Trump dijo el sábado que Estados Unidos y los países de América Latina están uniendo fuerzas para combatir a los violentos cárteles, mientras su gobierno busca demostrar que sigue comprometido con afinar el enfoque de la política exterior estadounidense en el hemisferio occidental, aun cuando enfrenta una crisis de máxima gravedad.
El mandatario instó a los líderes regionales reunidos en su club de golf en el área de Miami a emprender acciones militares contra los cárteles del narcotráfico y las pandillas transnacionales que, afirmó, representan una “amenaza inaceptable” para la seguridad nacional del hemisferio.
“La única manera de derrotar a estos enemigos es desatar el poder de nuestros ejércitos”, afirmó Trump. “Tenemos que usar a nuestro ejército. Ustedes tienen que usar a sus ejércitos”. Al mencionar a la coalición encabezada por Estados Unidos que enfrentó al grupo Estado Islámico en Oriente Medio, el republicano sostuvo que “ahora debemos hacer lo mismo para erradicar a los cárteles en casa”.
La reunión, bautizada por la Casa Blanca como cumbre “Escudo de las Américas”, se realizó apenas dos meses después de que el mandatario ordenó una audaz operación militar de Estados Unidos para capturar al entonces presidente de Venezuela, Nicolás Maduro, y trasladarlo junto con su esposa a Estados Unidos para enfrentar cargos de tráfico de drogas.
Aún más grande se cierne la decisión de Trump de iniciar una guerra contra Irán hace una semana, un conflicto que ha dejado cientos de muertos, ha sacudido los mercados globales y ha inquietado a Oriente Medio en general.
Trump pasó poco tiempo con los líderes latinoamericanos: después, partió hacia la Base Aérea de Dover, en Delaware, para estar presente en el traslado digno de los restos de los seis militares estadounidenses muertos en un ataque con dron contra un centro de mando en Kuwait.
Trump calificó las muertes de estadounidenses como una “situación muy triste” y elogió a los militares caídos como “grandes héroes”.
Con la cumbre, Trump buscó dirigir la atención hacia el hemisferio occidental, al menos momentáneamente. Ha prometido reafirmar el dominio de Estados Unidos en la región y frenar lo que considera años de avance económico chino en el patio trasero de Estados Unidos.
El presidente también dijo que Estados Unidos centrará su atención en Cuba después de la guerra con Irán y sugirió que su administración llegaría a un acuerdo con La Habana, subrayando la postura cada vez más agresiva de Washington contra el gobierno comunista de la isla. “Pronto llegará un gran cambio a Cuba”, afirmó, y añadió que “están prácticamente al final del camino”.
El presidente cubano Miguel Díaz-Canel se refirió el sábado al evento como una “pequeña cumbre reaccionaria y neocolonial”. Escribió en redes sociales que Estados Unidos ha comprometido a gobiernos de derecha de la región “a aceptar el uso letal de fuerza militar estadounidense para resolver problemas internos, el orden y tranquilidad de sus países”.