Trump celebra aniversario de Guerra de EU contra México, donde se perdió la mitad del territorio
El lunes, el gobierno de Donald Trump celebró el aniversario 178 del triunfo de Estados Unidos en la guerra contra México, misma que en el país se conoce como la Intervención Estadounidense de 1846-1848.
El conflicto conllevó la pérdida de miles de vidas y de más de la mitad del territorio nacional, lo que corresponde a los estados de California, Nuevo México, Arizona, Texas, Nevada, Utah y parte de Colorado y Wyoming, cerca de dos millones trescientos mil kilómetros cuadrados.
En su conmemoración, Trump describió el triunfo como una “legendaria victoria” que aseguró el sudoeste estadounidense, reafirmó su soberanía y “expandió la promesa de un Estados Unidos independiente a lo largo del majestuoso continente”.
Bajo la guía de la “divina providencia”, Estados Unidos se expandió hasta las costas del Pacífico, luego de la guerra con Reino Unido de 1812, esto para encaminarse a ser una superpotencia continental “como nada que el mundo moderno haya visto”.
Trump señala que la población de Texas declaró su independencia de México en 1836, sin mencionar que los primeros gobiernos del México independiente permitieron el establecimiento de miles de colonos angloamericanos que estaban en contra de la prohibición de la esclavitud y de las leyes mexicanas.
El territorio texano debía limitarse hasta el río Nueces, pero los texanos argumentaron que el límite era el río Bravo. En 1845, los texanos votaron por unirse a Estados Unidos con México declarando su rechazo, sin embargo el presidente Polk que tenía la intención de expandir su país ordenó al comandante del Ejército de Estados Unidos en Texas, Zachary Taylor, a colocar sus fuerzas entre el río Nueces y el río Bravo, mientras un congresista visitaba México y expresaba la intención de comprar el territorio disputado de Texas y los estados de Nuevo México y California.
Luego del rechazo de la oferta, y que Taylor se hubiera establecido entre ambos ríos, lo que se consideraba ocupando territorio mexicano o como acota una investigación de la UNAM, “territorio en disputa” entre México y Texas se le tendió así una trampa a México, donde tendría que aceptar su presencia y ceder la porción de territorio o recurrir a la guerra.
Diversas versiones tanto de México como de Estados Unidos establece que fue el segundo quien inició el pretexto para declarar la guerra.
La Oficina del Historiador del Departamento de Estados Unidos refiere que Polk emitió noticias de “escaramuzas” dentro del territorio en disputa entre tropas mexicanas y el Ejército de Taylor para ganar el apoyo de una declaración de guerra.
Sin embargo, el presidente Polk dijo al Congreso de Estados Unidos que México había “cruzado la frontera con Estados Unidos, invadido el territorio y derramado sangre estadounidense en su territorio”, como documentó el académico Jesús Velasco Márquez en el texto “The mexican viewpoint on the war with the United States”.
Un oficial de las tropas de Taylor incluso en su diario reconoció que no tenían derecho a estar en el territorio entre el río Nueces y el río Bravo y parecía que su gobierno los había enviado para provocar la guerra.
La Sedena y un texto del Senado mexicano refieren que hubo un enfrentamiento, del que Taylor informó “las hostilidades pueden darse consideradas como iniciadas”.
Sin embargo, en su conmemoración el presidente republicano acusa que en abril de 1846 las tropas estadounidenses lanzaron una emboscada sobre el el río Bravo, matando a 11 e hiriendo a 6 soldados estadounidenses, mismos que no debían estar ahí.
Bajo su nueva versión, Trump dice que con la promesa del Destino Manifiesto en el corazón de cada estadounidense, es decir que todo el continente sería de ellos, el presidente Polk tomó la acción de “defender” la seguridad, dignidad y soberanía de sus fronteras, declarando así la guerra en mayo de ese año.

Aseguró que pese a ser superados en número, las tropas estadounidenses se mantuvieron victoriosas debido a su superior estrategia, capacidades militares modernas y la “devoción de proteger el interés nacional”.
Finalmente, las tropas capturaron la capital, la Ciudad de México, pavimentando el camino para la firma del Tratado Guadalupe-Hidalgo un 2 de febrero de 1848, donde México cedió el 55 % de su territorio.
Y ahora como el presidente 47 de Estados Unidos, Trump dijo estar guiado por la victoria sobre México para no descansar y defender la frontera sur contra la “invasión”, defender el Estado de derecho y proteger a su país de las “fuerzas del mal, la violencia y la destrucción”.