¿Tu pareja comete infidelidad financiera?
El amor también se construye con cuentas claras. En el marco del Día del Amor y la Amistad, la Procuraduría Federal del Consumidor (Profeco), en colaboración con la Comisión Nacional para la Protección y Defensa de los Usuarios de Servicios Financieros (Condusef), lanzó una guía práctica para que las parejas puedan tomar decisiones económicas conjuntas sin poner en riesgo su tranquilidad ni su relación.
La iniciativa parte de la premisa de que vivir en pareja implica más que compartir un espacio, requiere coordinar metas y establecer acuerdos financieros. Para lograrlo, la honestidad es el punto de partida. Profeco recomienda que cada persona realice un examen financiero personal y responda preguntas clave como cuánto ingreso tiene realmente cada mes, qué deudas arrastra, cuáles son sus gastos fijos y qué metas personales no está dispuesto a negociar.
Una vez que cada integrante tenga claras sus respuestas, el siguiente paso es dialogar en pareja para definir qué gastos se compartirán, cuáles serán las metas comunes -como comprar una casa, viajar o crear un fondo de ahorro- y cómo se dividirán los pagos. Estos acuerdos ayudan a prevenir la llamada “infidelidad financiera”, que ocurre cuando alguien oculta deudas, gasta sin avisar o usa recursos comunes sin consentimiento.
Hay herramientas financieras que pueden facilitar la vida en común, entre ellas se encuentran las cuentas de ahorro mancomunadas, que permiten gestionar un fondo común y pueden ser mancomunadas, donde ambos autorizan cada movimiento, o solidarias, en las que cualquiera puede disponer del dinero. Otra opción es el crédito hipotecario mancomunado, que ofrece acceso a montos mayores para construir patrimonio, siempre que ambos cuenten con ingresos estables y acuerden qué sucederá con la propiedad en caso de separación. También se contemplan las tarjetas de crédito con responsabilidad compartida, útiles para gastos del hogar, aunque el titular sigue siendo el responsable legal del pago total. Finalmente, los seguros de vida o de gastos médicos mayores brindan respaldo ante imprevistos, siempre que se definan claramente titular, beneficiarios y forma de pago.
Además de estas herramientas, Profeco sugiere hábitos financieros que fortalecen la relación, como fijar metas comunes, celebrar logros como el pago de una deuda, elaborar un plan mensual sencillo y revisar las finanzas cada mes.
El amor también se refleja en la manera de administrar los recursos. La transparencia y la planeación financiera no solo evitan conflictos, sino que pueden convertirse en un motor para alcanzar sueños compartidos.