FOTOS: Enrique Castruita
La mañana del domingo 30 de agosto fue un paseo de letras en el Bosque Venustiano Carranza.
Bajo la sombra de los árboles, más de un centenar de laguneros se dieron cita para participar en una lectura masiva. Abrieron sus libros sobre la hierba, pasaron sus miradas por cada página, se dejaron llevar por las historias que se construían en cada párrafo y celebraron el poderío que tiene la literatura para construir comunidad.
La lectura masiva fue impulsada por el círculo de lectura Hábito Lector, en colaboración con otros círculos como Lectores Laguneros y Otroras, además de establecimientos locales como la cafebrería La Tinta y la cafetería Cafelina. Se trató también de una actividad en beneficio de Proyecto Momo, el cual se encarga de resguardar a perros en situación de calle que necesitan de atención médica.
Más de 107 lectores se reúnen
Kasandra Ruiz, moderadora de Hábito Lector, indicó que el proyecto nació de la necesidad de formar en La Laguna una comunidad más amplia de lectores y que estos también sepan que existen espacios locales que promueven la lectura a través de actividades literarias y comunitarias.
“Parte de promover la lectura es crear espacios en comunidad. Otro de los objetivos fue invitar a la ciudadanía a tomar los espacios públicos para actividades creativas y literarias, porque consideramos que cada vez hay menos espacios en los cuales nosotros podamos ir a leer en silencio. Y si lo hacemos de forma comunitaria, es más fácil que la gente respete a los lectores”.
La actividad, que tuvo lugar de las 09:00 a las 13:00 horas a un costado del Museo Regional de La Laguna (MUREL), contó con un registro de más de 107 personas, entre ellos adultos mayores, infantes, adolescentes y familias completas, quienes acudieron con mantas y sillas para pasar la jornada matutina de lectura en la mayor comodidad posible.
“Sobre todo hubo muchas infancias. Me sorprendió que sí había muchos niños leyendo, claro que lecturas aptas para su edad, pero sí se prestaron para participar. Incluso asistieron personas que no necesariamente iban a leer, pero sí a buscar un espacio tranquilo para ya sea dibujar, pintar o hacer alguna otra actividad”.
La lectura busca recuperar espacios públicos
Los asistentes llevaron libros de todos los géneros literarios, pero sobre todo de novela histórica. Hubo quien llevó a sus mascotas o quien sacó su Kindle para leer a través de una pantalla electrónica acompañado con un café.
“Nuestro algoritmo literario nos manda muchas actividades que realizan en otro lugares, incluso en otros países. Y este tipo de actividades las realizan con frecuencia en países un poco más grandes, y de hecho en Ciudad de México, pero sólo en universidades. Y en Torreón fue la primera vez. De hecho, esperábamos que alguien más lo hiciera, pero de pronto nos detuvimos y dijimos: ¿Por qué no lo hacemos nosotros? Y por eso se hizo cada mes”.
Ante la buena respuesta de la ciudadanía, los organizadores de la lectura masiva analizan la posibilidad de que este evento se realice con mayor frecuencia tanto en el Bosque Venustiano Carranza como en otros puntos de la ciudad. Se espera que en un futuro el número de asistentes aumente y esto genere la creación de comunidades lectoras de mayor volumen.
“Es tomar los espacios, precisamente porque son públicos. Comentaba hace un momento que cada vez son menos los lugares que nos ofrecen para acercarnos a leer. Y tomando en cuenta que, precisamente, en La Laguna, nos quitan estos espacios, creo que el hecho de que incluso los gobernantes vean que nosotros estamos tomando los lugares que nos corresponden para hacer actividades recreativas, podemos tener una manera de defender lo que es nuestro y tomarlo para nuestras actividades”, concluyó.

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