Un Tal Fredo rompe el silencio tras polémica en Cuatro Ciénegas; niega responsabilidad en clausura
El influencer Un Tal Fredo respondió a la controversia generada tras su boda en Cuatro Ciénegas, luego de que en días recientes se le señalara en redes sociales como posible responsable de la clausura del Río Mezquites.
A través de su cuenta de Instagram, el creador de contenido negó cualquier vínculo con las restricciones ambientales y compartió una publicación en la que se informa sobre la reapertura del sitio, buscando desmentir versiones que lo responsabilizan.
“No soy el primer evento que se hace en las minas o dunas, en el río solo hicimos ejercicio afuera y usamos kayaks como todos los que van”, escribió Fredo, en un mensaje directo a quienes han cuestionado el impacto de su celebración.
Además, defendió el destino turístico, invitando a no desacreditarlo por la polémica: “Es un lugar mágico, aunque no te haya gustado mi boda, dale oportunidad a la naturaleza tan hermosa que hay ahí”, añadió.
En paralelo a la polémica, autoridades estatales confirmaron que las actividades turísticas en Cuatro Ciénegas continúan operando con normalidad, tras una serie de revisiones ambientales realizadas en la zona.

De acuerdo con la secretaria de Medio Ambiente de Coahuila, Diana Susana Estens de la Garza, se establecieron acuerdos entre instancias estatales y federales —como la Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales y la Comisión Nacional de Áreas Naturales Protegidas— para atender observaciones detectadas en algunas instalaciones dentro del área natural protegida.
Estas revisiones se enfocaron principalmente en temas documentales, como autorizaciones previas y procesos pendientes relacionados con el Manifiesto de Impacto Ambiental, sin que hasta el momento se hayan aplicado sanciones económicas.
Asimismo, se confirmó que la prioridad fue evitar afectaciones a la economía local, especialmente en un periodo clave como Semana Santa, garantizando al mismo tiempo el cumplimiento de la normativa ambiental.
La boda de Un Tal Fredo no solo se volvió viral por su despliegue, sino que abrió una conversación más amplia sobre el uso de espacios naturales protegidos para eventos privados.
Aunque no existe una confirmación oficial que vincule directamente el evento con las clausuras temporales, la coincidencia en los tiempos detonó cuestionamientos sobre el equilibrio entre promoción turística, impacto ambiental y responsabilidad social.
Por ahora, con la reapertura del Río Mezquites y los acuerdos en marcha, autoridades reiteran el llamado a un turismo responsable.