Trama. La historia se desarrolla en el siglo XIX y gira en torno a una mujer que, aunque es una gran escritora, sus historias oscuras no son tomadas en cuenta.
Es uno de los fenómenos del año pasado en el cine mexicano y lo es por varias razones. Primero, porque es una cinta hecha en su totalidad con técnica stop motion, es decir, que crea simulación de movimiento continuado con objetos estáticos, o bien, que usando imágenes fijas al grabarse una tras otra en vídeo, dan la sensación de movimiento a partir de una única imagen.
Bajo este eje se realizó Soy Frankelda, historia que se desarrolla en el siglo XIX y que gira en torno a una mujer que, aunque es una gran escritora, sus historias oscuras no son tomadas en cuenta; sin embargo, ella renuncia a quedarse sólo en silencio.
Soy Frankelda es el primer largometraje mexicano hecho por completo en stop motion, tiene 113 minutos de duración, fue estrenada en el Festival de Cine en Guadalajara y en su realización trabajaron 150 personas, participando en todos los procesos del filme.
La cinta ya se encuentra en HBO Max y desde su arribo ha estado en el Top Ten de lo más visto en México.
Los cineastas mexicanos Arturo Ambriz, Roy Ambriz y Mireya Mendoza cristalizaron un sueño con la llegada a cines en octubre pasado de la película.
Un día antes de su estreno en las salas (24 de octubre), Roy Ambriz platicó en exclusiva con El Siglo de Torreón.
"Todo el proyecto de 'Frankelda' comenzó como un piloto de tres minutos para web y terminó siendo una película que no sabíamos si se iba a estrenar en cines o no".
"Esperamos que podamos inspirar a otros cineastas. Les platico que todo el mundo nos decía que no se podían realizar películas en animación de stop motion y, bueno, lo logramos".
En cuanto a Guillermo del Toro, quien ha apoyado a Soy Frankelda, Roy mencionó de qué manera estuvo presente durante todo el proceso de realización de Soy Frankelda.
"Guillermo es nuestro gran amigo y guía artístico, además de emocional. Lo conocemos desde hace 10 años, que hicimos nuestro primer corto llamado Revoltoso. Desde entonces ha sido el padrino de nuestro estudio. Él nos ayudó en todo. Nos ha marcado por teléfono diario para ver cómo va todo. Nos llevó a Londres cuando grabó la música de Frankenstein para que aprendiéramos. Todo lo que aprendimos de él se encuentra en Soy Frankelda".